Una trabajadora de la empresa Bequers, una consultoría especializada en asesoramiento educativo y que asegura que busca «talento», se indignó con un usuario de LinkedIn porque le respondió en catalán un mensaje que la trabajadora había enviado en castellano. Para evidenciar su rechazo a la lengua catalana, la cazatalentos le replicó con un mensaje en islandés que remarcaba que ella trabaja «en castellano», una reacción que el afectado no ha dejado pasar y ha puesto en manos de Plataforma per la Llengua, que ya se ha puesto en contacto con la empresa para intentar esclarecer los hechos.

Todo comenzó cuando la supuesta cazatalentos contactó por iniciativa propia con este usuario de LinkedIn y le aseguró que en Bequers les había gustado su perfil. En un mensaje escrito en castellano, le decía: «Encajas bastante bien para presentar tu candidatura a una convocatoria formativa muy especial que se iniciará muy pronto». El interlocutor respondió en catalán y le agradeció que se pusiera en contacto con él y mostró interés en el curso. «Las formaciones serían un gran complemento a mi formación actual y también ayudarían a dar un salto en mi carrera», le decía.

Lo que el posible candidato no esperaba es que la respuesta de la trabajadora sería en islandés, sobre todo porque antes se había dirigido a él en castellano. «Entiendo que prefieras comunicarte en catalán. En mi caso, por motivos profesionales, trabajo en castellano, que es la lengua en que inicié la conversación», le espetó, y añadió que si lo veía bien podían continuar «en castellano». En caso contrario, la trabajadora daba por finalizada la conversación: «Si no, lo dejaremos así». El hombre, lejos de callar, mantuvo el catalán y le reprochó que fuera tan «cerrada de miras« y le comunicó que denunciaría esta «discriminación flagrante» por expresarse en su lengua con una persona «que trabaja en la misma ciudad que yo».

Conversa difundida por Plataforma per la Llengua

«Sesgo supremacista»

El caso lo ha denunciado Plataforma per la Llengua, que ha remarcado que se pondrán en contacto con la empresa para trasladarles el «sesgo supremacista» que exhibe esta trabajadora. «Y ya que ella misma reconoce que solo proseguirá la conversación en castellano por motivos profesionales, también querremos aclarar si Bequers da algún tipo de instrucción de dirigirse únicamente en castellano —o islandés— a aquellos consumidores que utilizan el catalán con normalidad», ha añadido. El responsable de relaciones con el ámbito empresarial de Plataforma per la Llengua, Marc Biosca, ha explicado a El Món que ya les han escrito, pero que, de momento, no han obtenido respuesta. «No habíamos visto un despropósito como este», afirma en referencia a la respuesta en islandés, y recuerda que la Ley de Consumo y de Política Lingüística establece que el cliente tiene derecho a ser atendido en catalán. Con todo, Biosca remarca que el objetivo de la comunicación es saber si la empresa «está de acuerdo con los valores que expresa esta trabajadora».

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