Las denuncias por vulnerar los derechos lingüísticos de los catalanohablantes funcionan. La conocida marca brasileña Oakberry, especializada en la comercialización de productos derivados del açaí –el fruto conocido popularmente como palmito de Brasil–, ha integrado el catalán en su página web oficial. A partir de ahora, los usuarios que accedan al portal de la compañía podrán consultar completamente en catalán tanto el catálogo de sus productos como el buscador de tiendas para encontrar los establecimientos de la multinacional, que aterrizó en el año 2019 en Barcelona y actualmente cuenta con 11 establecimientos repartidos por Cataluña.
La incorporación de la lengua a la página web de la compañía ha sido anunciada por el Departamento de Política Lingüística a través de un breve comentario en su cuenta de la red social X. Aun así, la decisión de Oakberry se produce un año después de que Plataforma per la Llengua cerrara una campaña de Radares lingüísticos que en solo dos semanas recogió 463 quejas por rótulos de establecimientos comerciales que excluyen el catalán. Esto conllevó que la ONG en defensa del catalán adquiriera el compromiso de la entidad de «fiscalizar especialmente las empresas que más han generado, como las cadenas Tío Bigotes u Oakberry». La primera incorporó el catalán en las cartas tras 27 denuncias.
Fuentes de la entidad que preside Òscar Escuder han detallado a El Món que a raíz de esta campaña se presentaron dos denuncias –una contra un establecimiento de Barcelona y otra a uno de Reus– a la Agencia Catalana de Consumo por incumplir la ley vigente, que establece que la información y la rotulación de carácter fijo destinada al público deben ser, como mínimo, en catalán. Las mismas fuentes celebran el paso adelante de Oakberry, y remarcan que tener la web en catalán no es una obligación. «La denuncia es por temas de rotulación, y si hay web deben haber solucionado las carencias en rotulación por las que se les había denunciado», pero las mismas fuentes dejan claro que hasta ahora no tienen constancia de que los inspectores hayan acudido a los establecimientos para inspeccionarlos. Con todo, desde la entidad ven positivo que la ciudadanía vea que las denuncias sirven para introducir cambios en estos establecimientos.

Tío Bigotes comienza a incluir el catalán tras 27 denuncias
La iniciativa de Oakberry se produce meses después de que Tío Bigotes, la otra cadena que estaba bajo la lupa de Plataforma per la Llengua, comenzara a introducir el catalán en sus menús y cartas tras 27 denuncias – 18 denuncias a locales de Barcelona, 7 en otras poblaciones del área metropolitana y 2 en Tarragona–. Aun así, fuentes de Plataforma per la Llengua subrayan a este diario las dificultades que encuentran para hacer prevalecer los derechos lingüísticos en negocios franquiciados. «Es el agujero negro del tema de derechos lingüísticos respecto a la información escrita», expone, y señala que «los incumplimientos, no solo lingüísticos, se cuelan por todas partes».
Sobre la cadena de crestas argentinas en cuestión, desde Plataforma per la Llengua lamentan que «los hemos denunciado y han tenido todo tipo de inspecciones» y ponen la mano en el fuego que no todos los establecimientos cumplen con la normativa. «Sobre el papel, el modelo de franquicia debería ir a favor porque permitiría hacer economía de escala» y mejorar el paisaje lingüístico del comercio del país sustancialmente. «Si atacas la empresa madre y consigues ordenarla, representaría que debería haber un efecto dominó, pero resulta que no», lamentan las fuentes, remarcando que se encuentran con «muchos problemas».

