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L’Hospitalet de Llobregat ha presentado la Xarxa per la Llengua, un plan de actuación conjunto entre el Departamento de Política Lingüística, el Consorcio para la Normalización Lingüística (CPNL) y el Ayuntamiento para intentar revertir la emergencia lingüística que vive el municipio. Los últimos datos de la Encuesta de Usos Lingüísticos de la Población (EULP) de 2023 dibujan un panorama extremadamente complejo en la segunda ciudad del país: el catalán ya solo es la lengua habitual del 10% de la población, dos puntos menos que en 2018. En contraposición, el castellano se eleva hasta el 73%, imponiéndose como el idioma de uso diario tanto entre las nuevas generaciones como entre la población recién llegada.

Ante esta tendencia a la baja, que mantiene a L’Hospitalet –junto con el Barcelonès Nord y el Baix Llobregat Sud– a la cabeza de las zonas con menor uso del catalán de toda Cataluña, las instituciones han decidido pasar a la acción desde la proximidad. La Xarxa per la Llengua busca implicar de manera directa comercios, escuelas, equipamientos y entidades vecinales para crear espacios de relación donde hablar la lengua sea una opción real y cotidiana.

El consejero de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, ha dejado claro que el aprendizaje formal no es suficiente si no se traduce en práctica en la calle: “Para hacer suya una lengua, no basta con aprenderla, también se debe poder usar. Debemos crear oportunidades para que el conocimiento se convierta en práctica y genere confianza. Necesitamos que los diferentes espacios de la vida cotidiana trabajen juntos para fomentar el uso del catalán, ya sea haciendo deporte, participando en actividades culturales, yendo de compras o relacionándonos con los vecinos». En una línea similar, el alcalde de L’Hospitalet, David Quirós, ha llamado a «sumar esfuerzos» para que el catalán vuelva a estar presente «en los comercios, las entidades y los lugares de trabajo». Por su parte, el codirector del Centro de Normalización Lingüística (CNL) local, Toni Mercadal, ha subrayado que la promoción del idioma es «una responsabilidad compartida» por todo el tejido social y económico.

Presentación de la Xarxa per la Llengua en L’Hospitalet / Política Lingüística

Formación en comercios y refuerzo en los barrios

El despliegue del plan se articulará a través de ejes muy concretos. Uno de los principales será el programa Comercios aprendices, que ofrecerá formación práctica y acompañamiento a los establecimientos para facilitar la atención al público en catalán. Estas acciones tendrán una incidencia especial en barrios como el Centro, Sant Josep y Santa Eulàlia. Además, se trabaja con las asociaciones vecinales, las entidades de los barrios y los Planes Educativos de Entorno para que el uso del catalán se extienda a las relaciones cotidianas entre los comerciantes y la ciudadanía.

Paralelamente, se pondrá el foco en el uso oral de la lengua fuera de las aulas, especialmente entre niños y jóvenes. En colaboración con centros educativos, entidades culturales y deportivas, equipamientos y espacios de ocio, se promoverán actividades relacionadas con el teatro, el audiovisual y la expresión creativa en espacios de ocio y entidades deportivas. Además, en el ámbito laboral, se incorporarán cursos adaptados de catalán para las personas participantes en los planes de empleo municipales.

Diagnóstico municipal y seguimiento trimestral

Más allá del trabajo en los barrios, la iniciativa incluye un compromiso por parte de las mismas instituciones. El Ayuntamiento y el CNL realizarán un diagnóstico de los usos lingüísticos municipales para identificar carencias y mejorar la presencia del catalán en el ámbito institucional. La coordinación ejecutiva del proyecto recaerá en el CNL de L’Hospitalet, mientras que una Mesa por la Lengua –con representación del consistorio, entidades, escuelas y tejido económico– se reunirá de manera trimestral para evaluar el impacto de las medidas y detectar nuevas necesidades. El proyecto permanece abierto a nuevas adhesiones de comercios y entidades a través de un documento de compromiso, con el objetivo de articular un frente común para recuperar terreno para el catalán en la ciudad.

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