La empresa coreana Samsung, líder mundial del mercado de televisores desde hace dos décadas, ha incorporado el catalán entre los idiomas disponibles en los menús de su nueva gama de televisores de 2026. Los consumidores catalanohablantes ya pueden encontrar en los canales de distribución los nuevos modelos de las series Micro RGB, OLED, Neo QLED, Mini LED y The Frame –con pantallas de 32 a 115 pulgadas– con la interfaz totalmente integrada en lengua catalana, un cambio que incluye desde los menús de configuración y navegación hasta los manuales digitales de usuario.
La decisión de Samsung la ha dado a conocer la Alianza por la Presencia Digital del Catalán, que ha celebrado el avance que ha hecho el gigante coreano con la lengua catalana. Según subraya la plataforma en un comunicado, la incorporación del catalán a la interfaz confirma una tendencia de fondo creciente en diferentes sectores». «Las grandes empresas tecnológicas, industriales o comerciales empiezan a percibir que el catalán es un mercado cada día más atractivo, pero también exigente y con capacidad de incidencia», destaca, y también subraya que la inclusión del catalán se produce en un momento en que la lengua de la interfaz de las pantallas inteligentes se convierte en una pieza central de la experiencia de usuario.
El portavoz de la Alianza, el periodista Albert Cuesta, ha manifestado que la incorporación de la lengua catalana a los nuevos televisores Samsung es una noticia de «gran importancia» porque, según apunta, afecta una de las pantallas más presentes en los hogares y transversal generacionalmente. «Otros televisores como los de Sony y Xiaomi, entre otros, ya ofrecen el catalán gracias al uso del software de GoogleTV. Pero cuando la primera marca mundial de televisores decide incorporar el catalán a su sistema operativo propio Tizen, ya podemos asumir que el mercado catalanohablante existe, tiene peso y cada vez es más visible para las empresas globales, que comienzan a responder», ha celebrado.

«El catalán es una cuestión de derechos lingüísticos»
Por otro lado, Albert Cuesta ha apuntado que decisiones como esta de Samsung forman parte «de un proceso más largo del que a menudo parece: los usuarios configuran sus dispositivos, las entidades hacemos seguimiento, interlocución y pedagogía, las empresas reciben señales y el mercado reacciona progresivamente. «El catalán es, por supuesto, una cuestión de derechos lingüísticos, pero también de calidad de servicio, proximidad con el usuario y síntoma de una inteligencia comercial que el consumidor premia”, ha añadido.
El movimiento de Samsung es el último éxito de la Alianza, que también ha logrado éxitos en el sector de la automoción. Así, la china BYD, SEAT/CUPRA y Ebro/Omoda/Jaecoo también han integrado recientemente el catalán en las pantallas de sus vehículos. La clave del éxito, según Cuesta, es que hay unos 10 millones de catalanohablantes en cuatro estados europeos y «una comunidad digital especialmente activa y movilizada». Esto, sumado a las posibilidades tecnológicas actuales, «explica en gran medida este giro perceptible en la política lingüística de empresas con vocación global». Para Cuesta, es muy importante la actitud de los catalanohablantes: «Cada vez que el catalán es elegido, activado y mantenido como lengua de uso en el ámbito digital, se refuerza su posición frente a las compañías que deciden qué lenguas incorporan a sus productos».

