El activista lingüístico y miembro del Grup Koiné Gerard Furest ha denunciado un conflicto lingüístico en una conversación telefónica con un trabajador del concesionario donde lleva el coche para revisarlo, que está situado en Sant Boi, pero ha dejado claro que ha hecho frente y no ha renunciado a su derecho de hablar en catalán. «Un trabajador del concesionario donde llevo el coche me ha pedido que cambiara de lengua», ha denunciado a través de su cuenta en la red social X, donde, además, ha dejado claro que él ha respondido con «un NO rotundo».

En conversación con El Món, Furest ha explicado que su coche eléctrico necesita revisiones constantes para actualizar el software y esta mañana ha recibido un recordatorio para recordar que tenía cita, pero él ya había avisado el viernes que este martes no le iba bien. «Ya la anterior vez el mismo chico, que es venezolano, me pidió que le hablara en castellano, pero yo ya me negué y terminó entendiéndome en catalán», ha explicado.

«Yo siempre he ido allí hablando en catalán», ha remarcado, y ha detallado que durante la gestión el trabajador le ha pedido si podía cambiar de lengua. «Yo me he negado, y le he dicho que si yo entiendo el portugués él debe entender el catalán», explica que le ha trasladado. Ante esto, Gerard Furest también ha explicado que la conversación se ha interrumpido durante unos tres o cuatro minutos porque el trabajador ha ido a buscar al encargado, que le ha hablado en catalán por primera vez.

«Nunca me había hablado en catalán»

«Vino el jefe, que en las dos o tres veces anteriores nunca me había hablado en catalán, y terminó hablándome en catalán», ha dicho y ha subrayado que esto ha sido posible porque «no he cedido en el conflicto que me quería situar el trabajador». «Si parecen altos es porque siempre vamos de rodillas. No os comportéis como RATAS», ha reflexionado en la red social. Por otro lado, Furest ha explicado que con su posición de no ceder con la lengua han cambiado las comunicaciones que recibía. «Al principio me enviaban las comunicaciones en castellano y sin que yo lo pidiera ahora me las envían en catalán», ha explicado, y ha dejado claro el efecto que tiene para la lengua «tener un poco de autoestima por las venas».

Comparte

Icona de pantalla completa