Barcelona acoge durante este jueves y viernes el primer encuentro presencial de los comités internacionales de redacción y revisión encargados de actualizar la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos (DUDL), cuando se cumplen treinta años de su proclamación en la capital catalana en 1996. Una cuarentena de especialistas de todo el mundo se reúnen en el Instituto de Estudios Catalanes (IEC) para perfilar el nuevo texto de referencia. Lo hacen divididos en dos grupos formados por expertos en derechos lingüísticos, sociolingüística, derecho internacional y defensa de las lenguas. La iniciativa, impulsada por el Centro Internacional Escarré para las Minorías Étnicas y las Naciones (CIEMEN) y el PEN Català, tiene como objetivo adaptar el marco de protección internacional a los desafíos sociales, políticos y tecnológicos del siglo XXI.
Durante la sesión de trabajo, el director del CIEMEN, Jordi Garrell, ha alertado que más de la mitad de las lenguas del planeta podrían desaparecer antes de finalizar este siglo. Garrell ha defendido que la pérdida de una lengua supone la destrucción de una manera de entender la humanidad y la diversidad cultural. «Actualizar la Declaración es una oportunidad para hacer frente a esta tendencia homogeneizadora y reforzar la protección de la diversidad lingüística», ha subrayado el director del CIEMEN. En la misma línea, el responsable de la entidad ha puesto el acento en la necesidad de blindar los derechos lingüísticos en entornos modernos como las redes sociales, las plataformas digitales, la investigación y el ámbito educativo, proporcionando herramientas doctrinales y técnicas eficaces para estados y comunidades.
Por su parte, Joan Ferrarons, miembro del Comité de Derechos Lingüísticos del PEN Català, ha detallado que la finalidad de este proceso de renovación es llevar el texto resultante a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La aspiración de las entidades impulsoras es que el documento actualizado se convierta en un instrumento legal vinculante a escala internacional, o que sirva de base sólida para una herramienta jurídica de esta naturaleza, manteniendo la utilidad y vigencia que demostró el texto original aprobado hace tres décadas.

Calendario y comités de expertos globales
El proyecto cuenta con dos comisiones formadas por una veintena de perfiles cada una, que combinan la investigación académica, el derecho internacional, la sociolingüística y la defensa de los derechos humanos. Entre los nombres destacados figuran figuras internacionales como la lingüista india Anvita Abbi, la presidenta de ELEN Elin Haf Gruffydd Jones, la especialista ártica Lenore A. Grenoble, el lingüista uigur Abduweli Ayup, el exrelator especial de la ONU Fernand de Varennes y la co-redactora histórica Maria Pilar García Negro, entre otros. El proceso participativo mantiene el período de recogida de aportaciones abierto hasta el 31 de diciembre de 2026 a través de la web del proyecto. Una vez validados los trabajos, la aprobación del texto definitivo está fijada para el 28 de febrero de 2027. La presentación pública de la nueva Declaración tendrá lugar en Barcelona en noviembre de 2027, antes de su traslado formal a la UNESCO y a la misma ONU durante 2028.

