Ahmed Agharbi El Bachiri, el propietario catalanófobo de la Crepería de la Rotonda, en Andorra la Vella, ha sido multado con 1.201 euros por la administración andorrana. Según explica él mismo en La Veu Lliure de Andorra, el Departamento de Política Lingüística de Andorra le ha impuesto la sanción por el uso continuado de la lengua española en la plataforma digital TikTok y lo ha hecho después de advertirle hace aproximadamente un año. La administración considera que hace publicidad de su negocio en la red social china, y esto choca con la Ley 6/2024 de la lengua propia y oficial, que obliga a incluir el catalán en la publicidad comercial.
«Me han multado los de política lingüística por hablar en español en algún vídeo de TikTok. O sea, que por hablar en español en TikTok me ha caído una multa. Es muy fuerte», explica el propietario de la crepería al medio andorrano. Asimismo, niega que su actividad en las redes sociales sea para promocionar su negocio y dice que todo se basa en un personaje y no entiende la multa por hablar en lengua española: «Hablo, hago el personaje y hago espectáculo, lo que sea, pero de ahí a que empiecen a multar por hablar en español…»
Ahmed Agharbi El Bachiri, que recurrirá la sanción, asegura que la mayoría de las grabaciones surgen de manera espontánea cuando los clientes van a su establecimiento y alega que «no haré el personaje en catalán con el cliente que me está grabando en español y me habla en español«. Sin embargo, asegura que él no tiene ningún problema en atender a los clientes en catalán, ya que domina la lengua: «Si me viene un cliente sin grabar, hablo en catalán perfectamente. Pero si me viene un turista español, hago el personaje».
He conseguido que el Crepero de la Rotonda hable en catalán. Esta tarde a las 18:00 disponible. https://t.co/LfW2nqmGSg
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) January 18, 2026
«No me gusta el catalán»
A pesar de la versión que ha dado, el propietario de la Crepería de la Rotonda participó a principios de año en el canal de YouTube de Víctor Domínguez, más conocido como Wall Street Wolverine, y allí hizo evidente su odio hacia la lengua. “No me gusta el catalán, estoy más cómodo hablando el español. No me gusta, lo he estudiado y lo hablo muy bien, pero no me gusta”, afirmó, además de cuestionar la Ley de la lengua propia y oficial de Andorra, que exige el catalán en todos los ámbitos de la vida pública. “A mí no me hables en catalufo, háblame en español”, aseguró que le decía a los catalanes y andorranos que se acercan a su negocio.

