Cataluña se ha vuelto a despertar con una nueva jornada de reivindicaciones por parte del sector educativo. Los docentes en huelga, que hoy es territorial en el Baix Llobregat y en el Penedès, han salido a las calles y han cortado la B-23 en Sant Joan Despí cuando pasaban pocos minutos de las siete de la mañana. Un grupo de 200 profesionales educativos se han concentrado frente a los estudios de TV3 y, posteriormente, se han desplazado hacia la B-23 cortando primero la circulación en sentido Barcelona y más tarde el otro sentido de la marcha, un corte que se ha prolongado durante más de una hora y que se ha levantado cuando pasaban pocos minutos de las ocho y media de la mañana. Una manifestación que se espera que se desplace hasta la delegación de los Servicios Territoriales de Educación en el Baix Llobregat; donde al mediodía los docentes comenzarán una nueva manifestación.
⚫ La B-23 está cortada en Sant Just Desvern en ambos sentidos por una #manifestación. Paradas.
— Trànsit (@transit) 13 de mayo de 2026
🔴 En la misma vía hay retenciones desde el Papiol hasta Sant Feliu de Llobregat y de Molins de Rei al Papiol.
🔴 En la A-2 hay retenciones de Pallejà a Cornellà en sentido Barcelona. pic.twitter.com/ty6mEWEQBn
Unos cortes de carretera que han sorprendido al presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, de viaje oficial en California desde donde Illa ha querido destacar que mantiene la esperanza de que el Departamento de Educación pueda llegar a convencer a los sindicatos huelguistas durante la reunión sectorial del jueves. En declaraciones recogidas por la ACN, el jefe del ejecutivo catalán ha mostrado la confianza en la consejería para poder desbloquear la situación en la educación aunque ha pedido “no adelantar acontecimientos”.
Illa defiende el acuerdo con CCOO y UGT
A pesar de que el presidente catalán haya mostrado su esperanza por cerrar un acuerdo con la USTEC y los otros sindicatos huelguistas, Illa también ha querido defender el acuerdo que el Gobierno cerró hace semanas con CCOO y UGT, un acuerdo sobre el cual se debe negociar, pero no cambiar y por el que ha asegurado que tiene la «mano tendida». Illa ha defendido que “nunca se había invertido tanto en educación” como con este acuerdo y ha sacado pecho sobre las condiciones rubricadas entre el ejecutivo catalán y los sindicatos, un hecho que supone que se movilicen “más de 2.000 millones de euros en dos años”.
“Estamos dispuestos a hablar de cómo implementamos este acuerdo y en qué ritmos”, ha espetado el presidente catalán que, a la vez, ha asegurado que se debe respetar «el derecho a huelga» de los maestros, pero también “el derecho de los niños a ser educados y a las familias a que sus hijos sean educados”.

