Finalmente, este mediodía la web de la Moncloa ha publicado una multitud de documentos desclasificados sobre el golpe de estado del 23 de febrero de 1981. Una lista de docenas de documentos aportados por el ministerio del Interior, por las direcciones generales de la Policía y de la Guardia Civil, así como del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) así como del ministerio de Exteriores. Transcripciones de comunicaciones, manuscritos de preparación del golpe, conversaciones, sesiones del consejo de guerra, el papel del entonces monarca Juan Carlos de Borbón o los informes de análisis policial sobre los hechos que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado sobre la rebelión militar.
Curiosamente, el primer documento desclasificado de la lista es una joya. Una conversación telefónica entre el teniente coronel Antonio Tejero, y el único civil condenado por el golpe, Juan García Tarrés. Una conversación telefónica cuando Tejero se encontraba dentro del Congreso de los Diputados y en la cual, García Tarrés le comenta las maniobras del general Alfonso Armada, uno de los intelectuales del golpe, para intentar formar un gobierno alternativo con él como miembro destacado. Precisamente, en esta conversación se denota cómo se estructuraba el golpe con Tejero como punta de lanza, con la expresión «La victoria es para España, aguanta Antonio».

«Un golpe constitucional o a la turca»
Además, se pueden encontrar manuscritos con la planificación del golpe y cómo se debía actuar después de que la rebelión hubiera tenido éxito con la previsión, incluso, de instalar campos de prisioneros. Pero una de las estrellas de la desclasificación, es un documento manuscrito, aportado por la Dirección General de la Policía, donde se señalan varios preparativos del golpe de estado. Un documento de diciembre de 1980 donde se plantean varios escenarios como un golpe militar «a la turca», es decir, aboliendo partidos políticos, o bien, y el que más apoyo tendría un «golpe constitucional, con la corona y un gobierno de coalición entre el UCD y el PSOE».
Una opción que, según los documentos, «habrían mostrado conformidad algunos de los líderes del UCD y el PSOE». Según el manuscrito, la idea de este tipo de golpe defendida por generales como Alfonso Armada «contaría con el rey (aunque no confirmado) y una vez se normalice la vida política y se aplaque el terrorismo, poder restablecer la normalidad política y el retorno de los partidos políticos».

