La policía integral de Cataluña, los Mossos d’Esquadra, se han confundido hasta dos veces para encontrar el domicilio de Jair Domínguez. Así lo ha explicado el humorista a través de un tuit en la red X, donde los ha invitado a dejar de dar más vueltas que el perro del sereno y les ha pedido que le envíen un mensaje directo por privado para darles la dirección correcta y que le hagan llegar la citación que le deben entregar por orden de la Audiencia de Barcelona, para acudir a un juicio en el cual está acusado solo por Vox.
«Queridos @mossos, me dicen que habéis pasado esta mañana por mi antigua casa (ya no vivo allí) y también por casa de mi exmujer. Si me enviáis un mensaje por privado os doy mi nueva dirección y así no dais vueltas en vano ni asustáis a los vecinos», les ha propuesto irónicamente. De hecho, la obsesión de los Mossos d’Esquadra por encontrarlo es por la obligación que les ha impuesto la Audiencia de notificarle el juicio personalmente, a pesar de que está personado con abogado, Jaume Alonso-Cuevillas, y procurador. En concreto, los Mossos hablaron con Domínguez y quedaron para entregar la citación, pero confundieron la dirección actual, en Banyoles, con su antiguo domicilio y con la dirección de su exmujer.
Estimats @mossos em diuen que heu passat aquest matí per la meva antiga casa (ja no hi visc) i també per casa de la meva exdona. Si m'envieu un missatge per privat us dono la meva nova adreça i així no volteu debades ni espanteu els veïns.
— Jair Dominguez (@sempresaludava) April 10, 2026
Una petición de Vox
La vista oral en la cual será juzgado Jair Domínguez se sostiene por la única acusación de la formación política Vox. El ministerio fiscal no presenta acusación -pidió el sobreseimiento de la causa- y el juez instructor lo archivó al considerar que no había delito penal. Pero la sección Tercera de la Audiencia obligó a reabrir la causa. Todo esto por un chiste en el programa El Matí de Catalunya Ràdio del 14 de febrero de 2021, cuando lo dirigía Laura Rosel. En la sección Un bon dia de merda, un espacio humorístico y satírico, Domínguez se burlaba de los resultados electorales de Vox y sobre cómo se debía combatir el fascismo. Vox denunció los chistes por entender que configuraban un delito de odio y que fomentaba acciones contra la formación ultraespañolista. La formación ultra le solicita dos años de prisión al humorista.



