No ha habido fotografía del presidente Jordi Pujol entrando en la Audiencia Nacional. El tribunal, que lo ha citado a las nueve y media de la mañana para pasar un examen médico, lo ha hecho entrar en vehículo dentro de las instalaciones del Tribunal en San Fernando de Henares, Madrid. El presidente ha llegado en un vehículo familiar y acompañado de dos vehículos más. Ahora, el expresidente ya ha pasado la revisión médica forense para determinar si puede continuar como acusado o bien ser eximido penalmente del caso. De hecho, en noviembre, tres forenses determinaron que no podía ser juzgado debido a su estado de salud, tiene 95 años, y cognitivo. La fiscalía le pide nueve años de prisión. El presidente ha asegurado a los médicos que puede declarar. Ahora, sin embargo, será el forense quien escriba el informe y lo entregue al tribunal que debe decidir finalmente si lo juzga.
El presidente al forense de la ‘Audiencia Nacional que puede declarar
Si el tribunal determina que el presidente está en condiciones de ser sometido a juicio, será interrogado por las acusaciones. En caso contrario, comenzará una semana intensísima de la vista oral después de 31 sesiones. Comenzarán las declaraciones de los acusados, los últimos en hacerlo después de semanas de testigos y peritos. El primero en declarar, si el presidente no lo hace porque es eximido por el tribunal, será su primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, sobre quien ha versado casi todo el juicio. El fiscal del caso en la vista oral, Fernando Bermejo, ya ha advertido que será un interrogatorio maratoniano. De hecho, fuentes cercanas a Jordi Pujol Ferrusola apuntan que responderá a todas las acusaciones.
La decisión del tribunal de hacer pasar por ventanilla al presidente, a pesar de los informes médicos que lo desaconsejan, ha levantado mucha polvareda, incluso, por parte de sus eternos adversarios políticos. El mismo presidente de la Generalitat socialista, Salvador Illa, pedía «sensatez» al Tribunal ante la dureza de la judicatura española en Cataluña durante la ceremonia de las Esquadres el pasado 22 de abril. Esta misma mañana, el expresidente Artur Mas ha asegurado que pone «la mano en el fuego» por Jordi Pujol y denuncia escarnio en el juicio: «No está en condiciones de poderse defender»

