Nueva sesión vespertina en la sede de la calle Garcia Gutiérrez de la Audiencia Nacional del juicio de la operación Kitchen. Pero más que una jornada de un juicio ha parecido una clase de derecho procesal impartida con la contundencia de un episodio de Pressing Catch. Vaya lío, la batussa de la presidenta del Tribunal, la magistrada Teresa Palacios, con la letrada del PSOE, Gloria de Pascual que, valga decir, no ha tenido precisamente la mejor tarde de su vida. La tensión ha ido in crescendo durante las poco más de dos horas de la sesión hasta que Palacios ha salido de sus casillas a raíz del interrogatorio que ha intentado formular a Ignacio López del Hierro, exmarido de Dolores de Cospedal, que ha terminado de malas maneras.

La jornada se había programado para los interrogatorios de los testigos de las acusaciones populares del PSOE y de Podemos. Así, debían subir al estrado el abogado Javier Iglesias, alias El Largo, además de López del Hierro, amigo personal del comisario de inteligencia jubilado, José Manuel Villarejo, acusado en el caso. Eran dos de los testigos que brillaban en la lista en una vista oral que busca aclarar cómo y de qué manera, la cloaca policial actuó por orden de la cúpula del ministerio del Interior, para conseguir los famosos «papeles de Bárcenas». Es decir, conseguir de manera clandestina, la documentación que acreditaba la corrupción de la financiación del PP.

Pero ha sido una tarde que se la podrían haber ahorrado, más inútil que las instrucciones de un champú. De hecho, el ministerio fiscal ha sido un invitado de piedra que parecía disfrutar con el tira y afloja entre el tribunal y los abogados de las acusaciones populares. Un detalle interesante es que hoy en la sala no han estado presentes ni Francisco Martínez, ni José Manuel Villarejo, con peculiares relaciones personales con los testigos. España, a veces, también es un país muy pequeño.

Las acusaciones populares, con Gloria del Pascual, del PSOE, en medio de la imagen/QS
Las acusaciones populares, con Gloria del Pascual, del PSOE, en medio de la imagen/QS

De «el Albondiguilla» al hombre de Hitchcock

La jornada ha comenzado con la testifical de Arturo González Panero, un vecino de Villarejo y concejal en su pueblo, Boadilla del Monte, condenado por la Gürtel y conocido como «el Albondiguilla«, solicitado por la acusación popular de Podemos. Según ha relatado, el comisario lo asesoró cuando era investigado y le recomendó que denunciara las presiones que, a priori, recibía de Bárcenas para adjudicar contratos municipales. Una vez avanzado el interrogatorio, la magistrada Palacios, ha visto que la cosa se salía de madre y ha fruncido el ceño, considerando que el testimonio no tenía nada que ver directamente con la causa concreta de la Kitchen. Y se ha acabado abruptamente. En segundo término, ha subido Javier Iglesias, alias El Largo. Un reconocidísimo abogado de Madrid que ha sido abogado de la mujer de Villarejo y de Mariano Rajoy. Un habitual en las agendas del comisario. El apodo de «El Largo» no le viene solo por su estatura, sino porque sabe más que un marchante. Y hoy lo ha demostrado.

Iglesias ha actuado como James Stewart en El hombre que sabía demasiado, la fabulosa cinta de Alfred Hitchcock. Con un porte profesional, un punto desafiante, que Palacios le ha hecho relajar, ha asegurado que «no pensaba responder a ninguna pregunta» acogiéndose al derecho del secreto profesional. Palacios le ha reprochado el «pensaba» porque quien debe decidir si declara o no es el tribunal. Iglesias ha dejado caer los nombres que quería, la mujer de Villarejo y los contactos que había tenido como abogado, había sido letrado de Mariano Rajoy.

Ha esgrimido la ley y un informe del Colegio de Abogados de Madrid según el cual tenía el derecho a mantener el silencio. El Tribunal se lo ha tragado a medias y ha llegado a una solución de empate. Le ha eximido de testificar por hoy a cambio de justificar punto por punto qué relaciones profesionales le impiden declarar. Iglesias ha anunciado que presentará un escrito. A Palacios no le ha convencido, pero lo ha aceptado, con respeto, para facilitar la tarea del Tribunal. Iglesias ha vuelto al ataque afirmando al tribunal que si Luis Bárcenas y su mujer, Rosalía Iglesias, le eximían del secreto profesional respondería sobre todas las conversaciones. Palacios ha cerrado la polémica con un «ponderaremos» no sin tirarle de las orejas por su actitud.

Javier Iglesias Redondo, al llegar a la Audiencia Nacional/Fernando Sánchez / Europa Press 22/4/2026
Javier Iglesias Redondo, al llegar a la Audiencia Nacional/Fernando Sánchez / Europa Press 22/4/2026

Bronca con el exmarido de Cospedal

La testifical de Ignacio López del Hierro, exmarido de Cospedal, ha hecho estallar el altercado entre la presidenta del Tribunal y la letrada del PSOE. Palacios le ha recordado que había estado investigado y que tenía derecho a testificar acompañado de un abogado. López del Hierro ha querido continuar pero la magistrada ha querido atar corto el interrogatorio ofreciendo un placaje constante a Gloria de Pascual. López del Hierro ha explicado que concertó una reunión en la sede del PP para presentar a Villarejo y a su exesposa porque el comisario «tenía interés».

«Quería conocer a mi mujer y mi mujer no puso inconveniente», ha defendido. Según López del Hierro, a quien la policía patriótica identifica como «El Polla», Villarejo nunca le habló de la Kitchen ni de Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas que hacía de topo para la policía patriótica. «Me enteré por la prensa», ha referido. También ha limitado a personal la amistad con Villarejo porque nunca le hizo ningún encargo.

A medida que la letrada le formulaba preguntas, Palacios iba marcando el terreno de juego enseñando tarjetas amarillas, hasta que la abogada se ha quejado abiertamente de la conducta de la magistrada. «Si no paran de interrumpirme es imposible», ha llegado a decir de Pascual que ha hecho decir a través de la red el móvil del exmarido de Cospedal. «Yo debo controlar el interrogatorio y su procedencia», ha sentenciado Palacios dejando claro quién manda en la sala. Una salida de tono que venía de una tarde intensa que parecían los debates entre el profesor Miyagi y Daniel San de Karate Kid, pero, sin nada de buen rollo.

Una imagen del Tribunal presidido por Teresa Palacios/QS
Una imagen del Tribunal presidido por Teresa Palacios/QS

¿Y la UDEF?

Posiblemente, el testimonio más interesante de la tarde ha sido el de Javier García Losada, comisario general de Policía Judicial entre 2012 y 2013, que ha defendido el trabajo de Manuel Morocho, que fue el investigador principal del caso Gürtel. «¿Cómo he de intentar, yo ni nadie, decirle a Morocho o a quien sea que elimine M. Rajoy o que M. Rajoy supuestamente se está refiriendo, en este caso, al presidente de Gobierno? ¡Eso es absolutamente absurdo!», ha exclamado Losada.

En este sentido, sí que ha especificado al tribunal que a Morocho posiblemente se le habría recomendado que antes de concluir que «M.Rajoy» cobró dinero en negro del PP entregados por Bárcenas, era necesario someter los papeles a unas pericias para saber si eran correctos o válidos. De todas formas, ha recordado que Morocho actuaba como policía judicial y poca cosa podían hacer los superiores, porque se debía al juez instructor. Losada ha asegurado que de ninguna manera la Dirección Adjunta Operativa le ofreció la ayuda de Villarejo para investigar la Gürtel. La jornada ha quedado con un regusto de bronca a la espera de que el jueves testifiquen Cospedal y M. Rajoy.

Comparte

Icona de pantalla completa