Declaración esperada del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, en la sala segunda del Tribunal Supremo en el marco del caso Mascaretes. Esta mañana se ha subido al estrado y ha admitido «vínculos singulares» con Koldo Garcia, el exasesor que tenía en el ministerio y también acusado en el caso. Ábalos también ha lamentado haber conocido a Víctor de Aldama, el empresario coacusado y principal delator del caso ante la Fiscalía Anticorrupción. «No es nada para celebrar», ha definido el hecho de haber conocido a Aldama.

El exministro ha detallado cómo se forjó la amistad con Garcia. De hecho, ha remarcado que lo nombró como asesor en el ministerio «en agradecimiento» por su «dedicación y lealtad» como chofer y asistente personal y de seguridad durante meses después de ser nombrado secretario de organización del PSOE. De hecho, ha especificado que para que continuara a su lado podía integrarlo a su gabinete como uno de los cinco asesores que podía nombrar libremente».

Víctor de Aldama, a su llegada al Supremo/Eduardo Parra/EP
Víctor de Aldama, a su llegada al Supremo/Eduardo Parra/EP

«Vida privada»

Ábalos ha relatado que estuvo mucho tiempo con Koldo desde que lo contrató en un mitin en la Rioja en el año 2018 que estaba parado y podía hacer de chofer, de asistente y, además, podía generar más militantes. «Durante todo este tiempo, como que pasó a formar parte de mi vida privada y asuntos personales, se desarrolló un vínculo único que no formé con otros asesores, ni siquiera con aquellos que eran mis amigos y que conocía de hacía tiempo, antes que estuviera Koldo, porque no entraron en esta esfera tan personal e íntima», ha enfatizado.

En cuanto a Aldama, el exministro ha comentado que no podía recordar la fecha exacta en que lo conoció, aunque cree que fue alrededor del último trimestre de 2018, posiblemente hacia septiembre u octubre». «Fue una presentación un poco precipitada, y fue Koldo quien se lo presentó, y recuerdo que apenas subía al coche», ha detallado. Y, eso sí, con ironía ha añadido: «Permítanme la ironía, pero no hay nada que celebrar».

Jéssica, sin amor

En otro tramo de la declaración, Ábalos ha declarado que con su expareja Jéssica se conocieron a través de Aldama, aunque ambos lo han negado. Una negativa que el exministro interpreta como que ha habido «coacciones» para disimular esta conexión. «Dijo que cobraba sin trabajar, sin que nadie se lo preguntara», ha enfatizado. «Y que había elegido el apartamento… ¿alguien le preguntó por eso? Lo dijo por motu propio y dijo que no conocía a Aldama, cuando la conocí por él», ha remarcado. De hecho, fue en una cena donde también estaban Garcia y Aldama, además de Jéssica y una amiga suya.

Asimismo, ha asegurado que tuvieron una ruptura «brusca» y descubrió la palabra «ghosting» -es decir, ignorar-. No podía mantener la relación porque era extramarital y podría haber sido un escándalo. «Ahora soy carne de meme», ha lamentado. Por otro lado, ha recordado que Jéssica iba a trabajar cada día porque ha «fichado» todos los días, replicando una de las acusaciones continuas de haberla colocado en empresas públicas sin hacer ni el brote.

La Fiscalía Anticorrupción pide 24 años de prisión para el exministro, 19 años para su exasesor y 7 años para el presunto intermediario Aldama por presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia. Por su parte, los fiscales particulares liderados por el PP piden 30 años para el exministro y su exasesor, mientras que para el empresario piden la misma pena que el fiscal.

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