La politóloga y profesora de la Universitat de València (UV) Astrid Barrio, polémico fichaje de Pere Aragonès para el Consejo Académico por el Acuerdo de Claridad, ha descartado que el grupo de trabajo que tiene que proponer una solución al conflicto político entre Cataluña España sirva para volver al 2017. «No seré yo quien contribuya a hacer que esto sirva para volver a poner en marcha la rueda del Proceso», ha avisado en una entrevista en COPE Cataluña.
La politóloga ha reconocido la existencia de un conflicto territorial y cree que no se tiene que “pasar página” porque hay “muchas heridas” para cerrar, tanto al independentismo como el unionismo. «Hay muchas insatisfacciones sobre cómo está encajada Cataluña dentro de España”, ha reconocido. Respecto al Proceso, ha asegurado que cogió impulso en un «momento de competencia máxima entre ERC y JxCat por el control de la autonomía, no para hacer la independencia”.

Explicar todos los caminos, la clave para llegar a un acuerdo de claridad
Barrio apuesta por «explicar que hay diferentes caminos» y dice que «el referéndum puede ser una vía, pero hay otros que ofrecen las mismas soluciones». Un nuevo estatuto también sería una opción, a pesar de que se corre el riesgo de volver a la situación del 2010, cuando el Tribunal Constitucional lo recortó y creó las condiciones sociales y políticas para el Proceso. Con todo, la politóloga cree que un nuevo estatuto «sería una vía para rehacer los consensos porque una de las consecuencias de la falta de acuerdo con el Estatuto es todo lo que ha venido después».
El consejo académico está formado por nueve expertos de las ciencias sociales y jurídicas que tienen que presentar a la Generalitat un informe sobre las diversas opciones que hay para buscar una salida pactada al conflicto. Barrio ha asegurado que fue el presidente del consejo, Marc Sanjaume, y no Aragonés, quién la invitó a formar parte del grupo de trabajo. «Se ha intentado dar voz a personas diversas para pensar un mecanismo de gestión, no de resolución, de un conflicto de naturaleza territorial”, ha dicho.
La politóloga también advierte que si el resultado final quiere que ser verdaderamente transversal, tiene que incluir el máximo número de formaciones y de ideas para “disfrutar de toda la legitimidad”, aunque haya partidos que no quieran participar. «No tendría que haber líneas rojas si intentamos construir un consenso lo más amplio posible. No creo que se tenga que excluir nunca Vox de nada, porque representa a unos ciudadanos y tiene que ser invitado como el resto a tomar decisiones”.

