Las cuatro jornadas de trabajo y convivencia que el Gobierno ha celebrado fuera del Palau de la Generalitat han tenido un coste total de 211.757,32 euros para las arcas públicas de la Generalitat, según la documentación oficial que el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, ha ofrecido en dos respuestas: una respuesta a una solicitud de acceso a la información pública (SAIP) formulada por el concejal de Junts en el Ayuntamiento de Cabassers, Carles Prats, y en una respuesta escrita a una pregunta del grupo parlamentario del PP. Los encuentros que el ejecutivo de Salvador Illa ha celebrado fuera del Palau en estos dos primeros años de legislatura se han celebrado en el Monestir de Poblet (Conca de Barberà), el 30 y el 31 de agosto de 2024; en la Vall de Núria (Ripollès), el 4 y el 5 de abril de 2025; en Arnes (Terra Alta), el 29 y el 30 de agosto de 2025; y en el Món Sant Benet (Bages), el 25 y el 26 de abril de 2026. El expediente detallado de gastos desglosa los importes pagados en concepto de alojamiento, manutención, transporte, logística y eventos –sonorización, megafonía, iluminación y decoración o rotulación de espacios–, y también otros conceptos «varios». Además, evidencia que la última reunión, la del Món Sant Benet, ha multiplicado casi por seis el coste de la primera, que se hizo en Poblet.
Prats ha explicado a El Món que hizo la solicitud de acceso a la información pública al Departamento de Presidencia a raíz de la última reunión en el Món Sant Benet, «que es un establecimiento que tiene un precio bastante prohibitivo». El concejal juntero pidió el coste de cada uno de los encuentros, cuántas personas habían participado y que detallaran de forma desglosada los capítulos de gasto por alojamiento, manutención, alquiler de salas, instalación de sonido. «No acababa de comprender por qué cada abril y cada agosto tienen que hacer un encuentro en algún lugar que no sea el Palau», expone, y deja claro que el Gobierno «hizo el vago» tanto como pudo para responder: «Fueron a agotar hasta el último día del último plazo». «Entonces, ya te imaginas que la cifra muy decorosa no lo será, y, efectivamente, no lo es nada», concluye.
El encuentro en Món Sant Benet, el más caro
De las cuatro salidas realizadas por el ejecutivo, la que ha tenido una factura más elevada ha sido la de Món Sant Benet, en Sant Fruitós de Bages, con un coste global de 100.980,16 euros. En este complejo, la partida principal corresponde a la logística y la organización del evento –alquiler de salas, montaje, asistencia técnica y pausas de café–, que ascendió a 57.038,72 euros, sumada a 27.808,36 euros en concepto de «varios», 15.457,46 euros de alojamiento y manutención y 675,62 euros en transporte. El objetivo de este encuentro fue hacer un balance de la acción de gobierno y coordinar las prioridades de los diferentes departamentos. Asistieron los 16 consejeros y tres altos cargos, 6 cargos de personal eventual y cinco funcionarios.

El segundo encuentro más costoso fue el tercero de los cuatro, que se celebró en Arnes, en la Terra Alta, y tuvo un gasto total de 54.192,2 euros. En este caso, supuso un gasto de 49.112,47 euros en conceptos «varios» que, según la respuesta, hacen referencia al «alojamiento y manutención y gastos de logística y evento». A esta cantidad se añadieron 2.803,63 euros más de alojamiento y manutención y 2.276,10 euros de transporte. Las dos jornadas en Arnes se centraron en evaluar el primer año completo de gobierno y preparar el segundo curso político, y contó con la presencia de 16 consejeros y 2 altos cargos, 8 cargos de personal eventual y 4 funcionarios.
Poblet y Núria, opciones más moderadas para las dos primeras jornadas
En el otro extremo, el encuentro en el Monestir de Poblet fue el más económico de los cuatro, con un coste de 17.425,73 euros. Allí, los gastos de alojamiento y manutención ascendieron a 8.450,39 euros, los de logística a 8.290,45 euros y el transporte a 684,89 euros. En esta cita, que contó con la participación de los 16 miembros del Gobierno y 5 altos cargos así como personal eventual (6) y funcionarios (6), el orden del día fue definir las prioridades estratégicas del nuevo ejecutivo durante los primeros 100 días de mandato. Por su parte, las jornadas en la Vall de Núria costaron 39.159,23 euros. De estos, 30.068,71 euros se destinaron a logística y eventos, 7.520,82 euros a alojamiento y manutención, y 1.569,70 euros a transporte. En este encuentro se hizo balance de los primeros seis meses de Gobierno y se coordinó la acción política para el resto de la legislatura, y asistieron los 16 consejeros y 4 altos cargos, más 6 cargos de personal eventual y 6 funcionarios.

Presidencia defiende los encuentros para «acercar la institución al territorio»
En la respuesta enviada a la Mesa del Parlamento, el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, defiende que estas jornadas tienen como objetivo «la coordinación y reflexión compartida sobre cuestiones estratégicas» que requieren espacios específicos de debate fuera de la tarea ordinaria del Consejo Ejecutivo. Asimismo, alega que el hecho de celebrar estas cuatro reuniones en diferentes puntos del país responde a la voluntad de «acercar la institución al conjunto del territorio y el compromiso con la pluralidad y la diversidad de realidades que conforman Cataluña». «Estas reuniones permiten profundizar en los retos y las prioridades de gobierno con una perspectiva global y coordinada entre los diferentes departamentos», añade.
A raíz de la respuesta de Dalmau, la portavoz del PP en el Parlamento, Lorena Roldán, ha expuesto en declaraciones a El Món que estas cuatro reuniones «se podrían haber celebrado perfectamente en el Palau de la Generalitat» y considera que hay un «despilfarro» de dinero público. Además, califica de «tomadura de pelo» la justificación que ha dado el consejero de la Presidencia. «Si quieren ir de excursión, que paguen de su bolsillo. El dinero público es de los ciudadanos y debe destinarse a mejorar los servicios, no a financiar los caprichos del Gobierno», expone Roldán, y añade que «cuando se trata de sanidad, educación o infraestructuras, la excusa siempre es que no hay dinero, pero, cuando se trata de sus privilegios, el dinero aparece por arte de magia».

