Uno de los conflictos abiertos en la plaza de Sant Jaume como es la crisis educativa aún no se ha resuelto aunque el Gobierno de la Generalitat de Cataluña asegura que mantiene la voluntad de «mano tendida» con los sindicatos. En una entrevista realizada en Catalunya Ràdio y recogida por la ACN, el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, ha querido acercarse a los sindicatos y les ha pedido «confianza». «Debemos darnos este período de reflexión para escuchar las diferentes posiciones. La voluntad del Gobierno es sincera, es encauzar el conflicto», ha asegurado el consejero de la Presidencia.
Dalmau ha pedido que los sindicatos tengan un «punto de realismo» y tengan en cuenta la situación económica y política que el Gobierno lleva años arrastrando y ha querido apelar al entendimiento entre el ejecutivo catalán y los sindicatos. «Se debe confiar en un gobierno que ha sabido poner 2.700 millones sobre la mesa», ha afirmado el consejero de la Presidencia, que además ha querido dejar claro que es necesario «desinflamar el conflicto» y «canalizarlo» hacia algo productivo.

Dalmau justifica la expulsión de los cantantes de la Sagrada Familia
Uno de los otros aspectos que puso en tensión al Gobierno fue la expulsión de los cantantes de la Sagrada Familia. Una expulsión que Dalmau ha justificado porque hay espacios para hacer la protesta «si alguien quiere gritar a favor de la independencia o en contra». El consejero, sin embargo, ha cuestionado la legitimidad de la protesta por intentar hacerse en actos institucionales. «Algún día nos gustará la protesta y otro día no nos gustará tanto. Te puedes encontrar que alguien cante el himno de otra cosa que no te haga tanta gracia. Es un espacio que debemos proteger», ha concluido.

