La OTAN señala que España invertirá el 2% del PIB en gasto de defensa para el año 2025, una cifra que supone que España cumple por primera vez con el objetivo de gasto en defensa que aprobó el órgano atlántico en 2014. La OTAN, que extrae la cifra de una recopilación de datos del Ministerio de Defensa de cada país aliado sobre el gasto actual y estimado futuro en Defensa en función de los pagos, señala que «teniendo en cuenta las diferencias entre estas fuentes y las previsiones nacionales del PIB, así como la definición de los gastos de defensa de la OTAN y las definiciones nacionales, las cifras del informe pueden diferir considerablemente de las que se citan en los medios de comunicación, publican las autoridades nacionales o figuran en los presupuestos nacionales». Las estimaciones de la alianza atlántica son que el gobierno español llegaría al gasto del 2% del PIB antes de 2029, la cifra que el ejecutivo español se había fijado.
Sánchez hace malabares con la OTAN y esquiva el gasto del 5% en defensa
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, jugó al escondite con la OTAN el pasado mes de junio, cuando llegó a un acuerdo con la alianza atlántica para que España no llegue a alcanzar este gasto militar. Sánchez se mostró inflexible después de que la OTAN ampliara el requerimiento de gasto en defensa y aseguró que «respetamos el deseo legítimo de otros países de aumentar su inversión en defensa, si así lo quisieran, pero nosotros no lo haremos«.

En la carta enviada por el ejecutivo español a la alianza atlántica, Sánchez aseguraba que “en nuestro caso, el 5% del PIB sería desproporcionado e innecesario” y destacaba que no llegar a estas cifras demandadas por la OTAN ahorraría cerca de 350.000 millones de euros que se tendrían que aportar mediante recortes.

