Mette-Marit de Noruega atraviesa el peor momento de su vida ahora que su hijo cumple prisión preventiva. El juez considera que hay riesgo de fuga y ha exigido que permanezca encarcelado durante las semanas que faltan hasta que se publique la sentencia del juicio en el que han pedido 7 años y 7 meses de prisión para él. Lo acusaban de más de treinta cargos, entre ellos algunos tan graves como violación y abuso sexual. El joven Marius Borg espera la condena en una prisión de máxima seguridad, un gran escándalo que ha colocado a la corona nórdica en un momento muy complicado.

Su defensa solicitó la libertad condicional, pero el hijo del primer matrimonio de la princesa heredera tendrá que quedarse en la cárcel. Y, ahora que se ha conocido esta decisión del juez, la prensa del país está intentando conocer todos los detalles de cómo está siendo esta vida en prisión. En Noruega, las prisiones tienen la máxima de intentar ayudar a los presos a la reinserción social de la manera más factible posible

La adaptación a este centro no es fácil, claro está, y menos aún para alguien acostumbrado a vivir en palacio con los futuros reyes del país. En el caso de Marius, se sabe que ha recibido el paquete de bienvenida que tienen todos aquellos que ingresan en prisión. En la página web del centro penitenciario informan de qué se trata, ha sabido la revista Lecturas. Básicamente, hacen referencia a una bolsa de viaje, un colchón y la almohada, las sábanas, las toallas, dos pares de ropa interior, calcetines, cepillo de dientes y otros elementos de higiene, un bolígrafo, sobres y papel para escribir. A todo esto, como si se tratara de una maleta para campamentos, los presos pueden añadir elementos personales como fotografías, guitarras, discos o libros.

Marius Borg té un fill secret_ El titular boig del judici - Telecinco
Marius Borg espera la condena desde la prisión preventiva | Telecinco

¿Qué podrá hacer Marius Borg dentro de la prisión?

Cuando entras en prisión, la recepción y la sala de visitas tendrían muebles hechos por los mismos presos en un programa de prisión que les permite ser creativos y ganar dinero con la venta de estas creaciones. Aquí, convivirá con otros 240 presos de quienes no se ha filtrado qué tipo de delitos pueden haber cometido. Teniendo en cuenta que él forma parte de la familia real, lo más probable es que lo tengan más que vigilado aunque digan que no tendrá ningún privilegio.

También se sabe que, en esta prisión, podrá disfrutar de visitas diarias de la familia y dos visitas por semana de tres personas de fuera del círculo familiar. No les pueden llevar comida, pero sí periódicos o revistas. ¿Que quiere chocolate? Pues ningún problema, teniendo en cuenta que les dejan comprar golosinas dentro de las instalaciones, en las cuales también tienen gimnasio y biblioteca. Si el hijo de Mette-Marit se aburre, puede aprovechar el tiempo libre en alguno de los muchos talleres para los presos que les ofrecen. Entre ellos, trabajar en el taller de reparación de bicicletas o en una lavandería.

Es probable que, con el tiempo, se vayan conociendo más detalles de esta nueva vida del aristócrata. De los palacios a las cárceles tras una vida llena de excesos con abuso de poder, abusos sexuales, drogas, alcohol y vaya a saber qué más.

Comparte

Icona de pantalla completa