Marius Borg, el hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, sigue inmerso en el juicio en el que lo acusan de haber cometido 38 delitos. Se están escuchando testimonios muy impactantes por parte de algunas exparejas del aristócrata, quien ahora se sabe que fue detenido cuando la novia llamó a la policía después de ser estrangulada, presuntamente, por él. Esta espiral de detenciones y denuncias contra él comenzó en agosto de 2024, cuando los vecinos de un barrio muy lujoso de Oslo oyeron gritos procedentes del apartamento donde residía.
Este miércoles, la chica en cuestión ha ofrecido su testimonio en el juicio y ha sido más de una hora de rememorar una relación marcada por episodios de ira “recurrentes”: “La violencia de aquella noche no fue aislada. Era habitual que episodios como aquel se repitieran una o dos veces al mes”. Según la versión de la joven, se habrían discutido un par de horas antes cuando estaban de fiesta en una discoteca de la ciudad. Cuando llegaron al apartamento, la situación se habría descontrolado: “Nunca lo había visto así”, ha dicho en el juicio tal como relatan los medios nórdicos que han tenido acceso a esta parte de la vista.

Todos los detalles del relato de la expareja del hijo de Mette-Marit de Noruega en el juicio
“Me agarró del cuello y me empujó a la cama mientras me acusaba de haberle sido infiel. Me estranguló y estuve unos instantes sin poder respirar por culpa de la presión que ejerció en mi garganta”, asegura. Pero no solo ejerció violencia contra ella, también habría comenzado a golpear el piso hasta el punto de dejarlo totalmente destrozado: “Rompió un vidrio, arrancó una lámpara, destrozó el teléfono, lanzó un cuchillo contra la pared…”. Y todo esto lo ha justificado con fotografías que demuestran cómo acabó.
Antes de poder marcharse de allí, Marius Borg habría vuelto a atacarla: “Me agarró del cabello, me arrastró y en la calle continuó gritándome y acusándome de haberlo engañado. Me llegó a decir que le arruinaría la vida”. Lo detuvieron al día siguiente, cuando ella dio el paso de denunciarlo: “No quería hacerlo porque aún lo amaba, pero una amiga me convenció”. Poco después, se habrían reencontrado y él habría aprovechado para disculparse: “Nos sentamos juntos y estuvimos llorando”.

Ahora bien, esta reconciliación fue breve. Después habría habido más conflictos y optó por cortar la relación del todo. El juez aún quiere saber más detalles sobre este caso, una acusación de las muchas que hay contra el hijo de la futura reina de Noruega. El escándalo es mayúsculo y en los países nórdicos no se habla de otra cosa. Que el hijo de Mette-Marit se encuentre en esta situación es muy impactante y pone a la monarquía en el foco.

