La Casa Blanca ha reaccionado con contundencia ante la catástrofe humanitaria que azota Venezuela tras el doble terremoto de magnitud 7,5 y 7,2 en la escala Richter registrado la noche del pasado miércoles 24 de junio. En una decisión de impacto geopolítico, el Departamento del Tesoro estadounidense ha anunciado la autorización de «todas las transacciones» con el país latinoamericano que estén directamente relacionadas con las tareas de socorro y auxilio, quedando exentas de las severas sanciones económicas vigentes hasta ahora.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha especificado a través de un comunicado oficial que estas operaciones financieras — las cuales, en condiciones normales, estarían totalmente prohibidas por el Reglamento de Sanciones contra Venezuela (VSR) — se podrán llevar a cabo de manera legal el próximo 23 de octubre de este año. La excepción incluye explícitamente el procesamiento y la transferencia de fondos en nombre de terceros países hacia o desde Venezuela, con el objetivo exclusivo de brindar apoyo logístico y humanitario. Sin embargo, Washington ha matizado que esta licencia general no implica el desbloqueo de activos retenidos previamente ni ampara ninguna otra actividad prohibida por decretos ejecutivos ajenos a la ayuda por el sismo.
Despliegue militar y humanitario de urgencia
Más allá de las medidas financieras, el ejecutivo estadounidense ha puesto en marcha un gran dispositivo de emergencia. Washington ha aprobado una partida presupuestaria directa de 150 millones de dólares (más de 130 millones de euros) para paliar los efectos de la catástrofe, que ya deja una cifra provisional de 235 muertos y más de 4.300 heridos, según el último balance oficial ofrecido por las autoridades venezolanas.

Paralelamente, el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) ha iniciado el despliegue de tropas y equipos especializados en la zona para coordinar las tareas de rescate. La embajada estadounidense en Caracas ha confirmado la llegada a la capital del teniente general Joseph Jarrard, quien asumirá la supervisión directa de los esfuerzos de salvamento sobre el terreno. «Con velocidad, precisión y una capacidad logística incomparable, los equipos de EE.UU. se despliegan para apoyar las operaciones de respuesta», ha tuiteado la embajada del país en Caracas en sus redes sociales.
Cooperación internacional en un momento crítico
El mismo SOUTHCOM ha difundido imágenes de militares cargando suministros y equipamiento de alta tecnología en helicópteros desde una base aérea en Honduras para su envío inmediato. El ejército estadounidense utilizará aviones y aeronaves especializadas para garantizar la movilidad de los equipos de búsqueda y rescate, evaluar los daños estructurales y distribuir la ayuda vital a las regiones más afectadas. Según han informado fuentes militares, esta intervención responde a una solicitud formal de apoyo humanitario gestionada por el gobierno interino de Venezuela ante la gravedad extrema de la situación.
