La ansiedad a veces se presenta en nuestras vidas y no entendemos por qué. Pero si prestamos atención, ciertos patrones de comportamiento pueden ser claves para comprenderlo.
Cerrar una historia es una decisión que no todos quieren afrontar tras una ruptura. Ven como una opción seguir siendo amigos de la expareja. Pero esto está lejos de ser una conducta madura.
El cabello es una de nuestras mejores cartas de presentación. Cuando este cae de forma excesiva, se debilita y pierde brillo, puede que nos esté indicando que tenemos algún desequilibrio interno.
La fibromialgia no se ve, quien no la padece no la reconoce y, sin embargo, es una enfermedad real con bases neurológicas comprobadas que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Mantenerse activo después de los 60 años no solo mejora el metabolismo, sino que rejuvenece el cuerpo y la mente. Por eso hoy te traemos el secreto para estar y vernos mejor.
Las familias viven bajo el mismo techo, pero cada uno en su parcela, apartado en su mundo. El estilo de vida, las pantallas, los horarios y el estrés nos han desconectado del sentido de “hogar”.
Las mujeres aceptamos el dolor como algo que acompaña al género y no debe ser así. Un claro ejemplo es la visita mensual de la “regla”. Un dolor menstrual intenso no debe aceptarse. No es normal.
Padecer ansiedad no es solo una cuestión de sentir emociones puntuales. Muchas veces, está relacionada con rasgos de la personalidad que repetimos y de los cuales no somos conscientes.