Levantarse a las cinco de la mañana, enfrentar horas de televisión en directo y mantenerse en plena forma a los 56 años. Esta es la rutina de una de las caras más conocidas de la televisión, Susanna Griso, un auténtico reto logístico que muchas de nosotras compartimos con nuestras propias agendas imposibles. Su capacidad para encontrar tiempo para el ejercicio es un auténtico misterio para muchas.
Pero atención, porque su secreto no se basa en horas encerrada en un gimnasio ni en dietas espartanas. La presentadora ha revelado un método que podríais estar practicando sin saberlo, una estrategia inteligente para sumar movimiento cuando el reloj no perdona. Un auténtico truco que puede cambiar nuestra salud física de forma definitiva.
Se llama VILPA, acrónimo de Vigorous Intermittent Lifestyle Physical Activity. Y sí, tal como suena, es una actividad física vigorosa e intermitente integrada en nuestro estilo de vida cotidiano. Griso lo tiene claro: «Practico el método VILPA y mejora mucho la salud física», una afirmación que nos abre la puerta a una manera mucho más accesible de mantenernos activas.
El concepto es tan sencillo como potente: aprovechar pequeños momentos del día para hacer esfuerzos físicos de intensidad. Subir escaleras a buen ritmo en lugar de tomar el ascensor, caminar rápido durante un tramo de nuestro trayecto habitual o incluso acelerar el paso mientras hacemos las compras. Son ráfagas breves, integradas en acciones que ya teníamos que hacer, que nos hacen elevar las pulsaciones durante minutos o incluso menos. Un ahorro de tiempo que se convierte en una ganancia de salud.
Esta práctica impulsará vuestra actividad física sin obligaros a rediseñar toda vuestra agenda. Susanna Griso, con su experiencia, nos demuestra que no hay que renunciar a moverse ni a sentirse bien, incluso cuando los horarios nos aprietan. (Y nos habla a todas las que malabareamos cada día, ¿verdad?). El VILPA no sustituye los entrenamientos completos, pero los complementa de manera magistral, sumando movimiento extra cuando no hay tiempo para nada más. Es un recurso imprescindible que deberíamos conocer todas.
La clave es aprovechar cada pequeño momento para convertirlo en una oportunidad para moverse. No se trata de hacer más, sino de hacerlo mejor y con más intención.
Más allá del VILPA: la rutina completa que triunfa
El método VILPA es un aliado perfecto, pero no el único recurso de Griso. Su rutina deportiva es mucho más completa y tiene una trayectoria larga. La presentadora ha explicado que procura hacer «un día pilates, otro día entrenamiento de fuerza y salir a correr». Esta variedad es la solución para mantener la motivación alta y trabajar el cuerpo de manera integral.
Su relación con el pilates viene de lejos, ya que comenzó a practicarlo apenas quince días después de tener a su hijo. Más de dos décadas después, esta disciplina sigue siendo un pilar fundamental en su vida. Además, ha incorporado el entrenamiento de fuerza, utilizando mancuernas, bandas elásticas o su propio peso corporal. No se trata de sesiones maratonianas, sino de un trabajo constante y adaptado a su vida (su entrenador, dice ella, se ríe porque «para lo poco que hago, le saco mucho partido»).
Y cuando la pereza ataca, que también pasa, Susanna Griso tiene claro que el beneficio supera el esfuerzo. «Me gusta entrenar, me siento muy cómoda y, aunque hay días en que me da mucha pereza, me compensa porque después, cuando entro en la dinámica del deporte, me siento mucho mejor». (¿Quién no se ha sentido así alguna vez?). Esta filosofía pragmática es lo que nos permite a todas no desistir, buscando la satisfacción posterior que nos da la actividad física. Alternar actividades como la bicicleta estática o la elíptica también le ayuda a mantener la llama encendida.
Pero si tiene que elegir un deporte, Griso lo tiene claro: «Me gusta mucho nadar media hora o cuarenta minutos». La natación es una de las actividades que más disfruta y a la que intenta dedicar tiempo siempre que puede. Esta preferencia personal nos recuerda que encontrar lo que nos gusta es la clave para mantener un compromiso a largo plazo con nuestra salud física. No hace falta hacer lo que hace todo el mundo, sino lo que nos mueve a nosotros, literalmente.
Su otro gran secreto: la alimentación sin obsesionarse
Mantenerse en forma no es solo cuestión de ejercicio; la alimentación es la otra gran pata, especialmente con horarios tan exigentes. El despertar a las cinco de la mañana hace que el desayuno sea vital para Susanna Griso. Su «fórmula mágica para afrontar la mañana con energía» son los frutos secos y la granola, una combinación nutritiva que le da la fuerza necesaria para horas de trabajo intenso.
Durante las largas horas de plató, Griso también tiene siempre a mano aperitivos saludables: yogur, más frutos secos, jamón o una tostada con aceite de oliva. Esta planificación es fundamental para evitar caer en opciones menos sanas cuando el hambre o el cansancio aprietan. Es un consejo útil para todas las que tenemos jornadas maratonianas y nos cuesta comer bien entre horas.
Pero lo más sorprendente, quizá, es su relación con las dietas: «Nunca he hecho dieta y ni siquiera me peso. En los últimos diez años no me he pesado nunca. No controlo mucho, como sano y me gusta». (Sí, nosotras también alucinamos). En su alimentación predominan el pescado, las verduras y la fruta, pero sin convertirlo en una lista de prohibiciones. «Nunca dejo de darme una alegría con un dulce», confiesa. Esta manera de vivir sin obsesionarse por el peso ni por las restricciones es una lección valiosa sobre la sostenibilidad de una vida sana.
Así pues, con 56 años, Susanna Griso nos regala una auténtica clase magistral de ingeniería de la salud: no busca la rutina perfecta, sino la rutina posible. Entrena fuerza, mantiene el pilates, corre, nada y, lo más importante, aprovecha cada resquicio del día para moverse con más intensidad. Un método definitivo para nuestra salud física y mental. Y tú, ¿ya has comenzado a incorporar el VILPA en tu vida?
