Un nuevo episodio de discriminación lingüística ha encendido el debate sobre la gestión que la Dirección General de Tráfico (DGT) de los exámenes de conducir en Cataluña. Según ha denunciado públicamente en sede parlamentaria el diputado de Junts per Catalunya Josep Rius, una joven de Girona ha sido víctima de un caso de catalanofobia por el comportamiento de una examinadora oficial durante su prueba práctica para obtener el carnet de conducir.
Los hechos ocurrieron después de que, según el relato del diputado, la examinadora se presentó con veinte minutos de retraso a la cita y en todo momento se expresó en castellano. «A mí me hablas en español», le espetó la funcionaria a la alumna después de que esta le respondiera en catalán. «Y esto pasa…, más allá de la mala educación que pueda tener esta examinadora, por supuesto, también pasa porque existe este distrito único de examinadores de carnets de conducir«, ha defendido Rius, que ha equiparado la situación con los médicos debido al café para todos para acceder a la universidad.
El dirigente de la formación de Carles Puigdemont ha lamentado que «no hemos avanzado» a pesar de que hace casi un año se aprobó una moción, a instancias de Junts, para que el Gobierno reclamara al ejecutivo español la «transferencia inmediata y completa» de las competencias para la realización de los exámenes teóricos y prácticos para la obtención del permiso de conducir y para la expedición de estos a favor de la Generalitat. Asimismo, se instó al ejecutivo de Illa a «garantizar, en todo momento, el derecho de hacer los exámenes teóricos y prácticos en catalán, de manera que se garanticen los derechos lingüísticos de los ciudadanos que se examinan».

Junts dice que con este Gobierno «no iremos a ningún lugar»
Ante esta situación, Josep Rius ha constatado que «sin tener un gobierno que coja el toro por los cuernos, que se atreva a decir en Madrid que es un desbarajuste lo que organiza la Dirección General de Tráfico y que ya lo asumimos nosotros y que nos transfieran las competencias, y que mientras tanto se habiliten funcionarios de la Generalitat para que puedan hacer estos exámenes, no iremos a ningún lugar«. La queja de Junts se produce días después de que el Gobierno ha reconocido que desconoce el porcentaje de autoescuelas que hay en Cataluña y que ofrecen formación en catalán a sus alumnos.
Una situación que afecta al cuerpo de Mossos d’Esquadra
Más allá del conflicto lingüístico, el diputado de Junts también ha puesto el foco sobre el grave colapso que sufren las listas de espera para los exámenes prácticos de conducir en Cataluña, un bloqueo que tiene consecuencias directas sobre la seguridad pública, ya que afecta a los aspirantes a ser mossos d’esquadra y de policías locales. Por no poder obtener el permiso de conducir a tiempo debido al retraso en las pruebas, muchos aspirantes ven bloqueado su acceso oficial a la Policía de Cataluña, un requisito indispensable para poder ejercer. «Asumamos las competencias, exijamos y seamos valientes en Madrid», ha reclamado.

