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El respeto por los derechos lingüísticos de los hablantes de catalán sigue chocando con una barrera sistemática en el ámbito de los cuerpos y fuerzas de seguridad presentes en Cataluña. Las 23 discriminaciones recogidas por Plataforma per la Llengua entre enero y diciembre de 2025 ponen de manifiesto un goteo constante de episodios de catalanofobia protagonizados por agentes de la Policía española. También hay de los Mossos d’Esquadra y policías locales de varios municipios, pero son testimoniales comparados con los otros. Lejos de ser hechos aislados, los testimonios describen un patrón recurrente de desprecio, coacciones, exigencias ilegales de cambio de lengua y, en algunos casos, expedientes sancionadores con relatos falsos para justificar la discriminación.

En 2025, la ONG del catalán recibió denuncias por 176 casos de discriminación lingüística contra los hablantes de catalán en la administración pública, un nuevo récord muy superior al del año pasado. De hecho, todos los casos registrados el año pasado por la entidad presidida por Òscar Escuder representan un aumento del 44,3% respecto de 2024. Asimismo, el informe de discriminaciones lingüísticas a hablantes de catalán por parte del Estado español destaca que, en el período 2007-2025, los cuerpos y fuerzas de seguridad fueron el segundo ámbito con más casos (24,3%), solo por detrás de la sanidad pública (34,4%). Durante el último año analizado, concentraron el 17% de las denuncias.

Los casos recogidos por Plataforma per la Llengua evidencian que trámites cotidianos –como renovar el DNI o el pasaporte, un control de tráfico o una atención en la vía pública– se convierten a menudo en situaciones de tensión donde se incumple la legalidad vigente sobre la oficialidad del catalán. La entidad en defensa de la lengua atribuye estas actitudes al supremacismo lingüístico castellano latente en las fuerzas de seguridad del Estado, a causa del «estatismo y la vinculación que tiene con la idea hegemónica de España».

Usuaria realizando un trámite en la comisaría de la Policía Nacional en l’Hospitalet de Llobregat / ACN

El resumen completo de los casos registrados durante el año 2025:

Rechazo deliberado al catalán en la comisaría de plaza España: Un funcionario de la Policía española que el día anterior había atendido en catalán a una ciudadana en la comisaría de la plaza de España de Barcelona se negó rotundamente al día siguiente –»Pues hoy no»–, mientras el resto de compañeros alegaron no entender la lengua hasta la intervención de otro agente.

Mofa policial en Trafalgar por hablar en catalán: Un ciudadano acudió a la comisaría de la Policía española de la calle Trafalgar de Barcelona y, al ser informado de que no podía ser atendido por llegar tarde, escuchó cómo los agentes se burlaban entre ellos por haberse dirigido a ellos en catalán.

De la discriminación a la multa de 601 euros con un relato falso: El denunciante pidió indicaciones a unos agentes en el exterior de la comisaría de la Policía española de la calle Trafalgar de Barcelona y, ante su exigencia de hablar en castellano y la negativa del ciudadano a renunciar a sus derechos, recibió una denuncia posterior con una multa de 601 euros acompañada de un relato falso que lo acusaba de actitud desafiante e insultos.

Cortado en seco en la Jonquera: Un ciudadano llamó a la comisaría de la policía española en la Jonquera para una consulta sobre el pasaporte y el agente lo interrumpió agresivamente, remarcando que allí solo se habla «el español» antes de colgarle el teléfono.

La respuesta catalanófoba de un policía local de Piera: Un ciudadano de Piera es requerido para retirar el vehículo de la vía pública del municipio y, mientras uno de los agentes locales interactuó en catalán, el otro se negó de malas maneras a atenderlo en la lengua oficial argumentando que no tenía ninguna obligación. «No tengo por qué hablar en catalán», le espetó.

Plano cerrado de un agente de la Policía Nacional pidiendo la tarjeta de embarque a un grupo de turistas que quieren acceder a la Terminal 1 del Aeropuerto del Prat. Imagen del lunes 14 de octubre de 2019. (Horizontal)

Sin atención en Sant Martí por mantener el catalán: Un ciudadano fue a la comisaría de la policía española de Sant Martí (Barcelona) para pedir información, pero al negarse a hablar en castellano, el funcionario de atención al ciudadano se negó a atenderlo y no le ofreció ninguna alternativa.

Despedida con sarcasmo en nombre del bilingüismo: Un agente de la policía local de Sant Adrià del Besòs se negó a indicar la parada de metro en catalán a un ciudadano alegando que «hay bilingüismo», y lo despidió con la frase sarcástica: «Vaya usted por la sombra porque el sol calienta mucho».

Catalanofobia en el Prat: Agentes de la Policía española en el control de llegadas de la terminal 2 del aeropuerto del Prat se negaron a atender en catalán a los viajeros que se quejaban por las largas colas y, además, les exigieron hablar «en español». «Esto es España y si no estás de acuerdo, coges el avión y te marchas».

Forzada a cambiar de lengua para renovar el DNI del hijo: Un ciudadano acompañó a su hijo pequeño a la comisaría de la Policía española en Vilafranca del Penedès y el agente le exigió repetidamente que respondiera en castellano, forzándola a ceder para poder completar el trámite.

Multa redactada exclusivamente en castellano en la terraza de un bar: Un hombre fue sancionado por la Policía Local en Cornellà de Llobregat y, a pesar de pedir explícitamente que el acta fuera en catalán, el agente lo ignoró y redactó la sanción únicamente en castellano.

Dos agentes de la Guardia Urbana en la Barceloneta / ACN

Prepotencia en Badalona: Un ciudadano pidió información para solicitar hora para el NIE en la comisaría de Badalona y un policía español le respondió con prepotencia y de malas maneras que solo atendía en castellano.

El argumento falaz de la Constitución: Tras llamar a la Policía Local de Cornellà de Llobregat por un incidente con un perro en un parque, un agente exigió a la denunciante que le hablara en castellano argumentando falsamente que es una obligación que «está escrito en la Constitución».

La excusa del bilingüismo para no redactar la denuncia en catalán: Un agente de la Guardia Urbana de Barcelona se negó a redactar una denuncia a un taxista en catalán bajo el pretexto de que ambos son «bilingües«, aunque el policía mostró severas dificultades para expresarse en la lengua catalana.

Insultado por pedir atención en catalán en Barcelona: Un ciudadano acudió a renovar el pasaporte en la calle Trafalgar de Barcelona y, al reclamar su derecho a ser atendido en catalán, la funcionaria de la policía española le dijo que no lo entendía y lo redirigió a otro agente acusándolo de ser «borde y maleducado».

Sin personal que entienda el catalán en el turno de tarde: Una madre acompañó a su hijo a la comisaría de la policía española en la calle Trafalgar de Barcelona a denunciar de urgencia una suplantación de identidad, pero fue rechazada con el argumento de que por la tarde no hay ningún funcionario que entienda el catalán y la invitaron a volver al día siguiente por la mañana.

Cambio de lengua forzado para tramitar el DNI en Barcelona: Un ciudadano se vio obligado a cambiar al castellano durante la renovación de su DNI en la comisaría de la Policía española de la calle Trafalgar porque el agente le exigió hablar «en español» alegando que no entendía el catalán.

Obligada a hablar en castellano para renovar el carnet en Camprodon: La hija del denunciante es obligada a hablar en castellano por agentes de la Policía española durante el proceso de renovación de su DNI en las dependencias de Camprodon.

La respuesta catalanófoba de una agente de los Mossos: En un control de tráfico a medianoche en Sant Feliu de Llobregat, el conductor –que volvía pasada la medianoche de Barcelona hacia Molins de Rei– pidió ser atendido en catalán y recibió la reacción agresiva de una agente de los Mossos d’Esquadra: «No empecemos con las gilipolleces».

Control de tráfico en el marco del plan Kanpai de los Mossos con la presencia de la Policía Nacional / ACN

Mofa por los números del DNI: Un ciudadano dictó los números de su carnet de identidad en la comisaría de la calle Trafalgar y el policía español se negó a aceptar la palabra «vuit», preguntando con burla «¿’Vuit’? ¿Qué es eso?» antes de tener que avisar a un compañero.

Capacidades para el inglés pero no para el catalán en Mataró: El denunciante acudió a la comisaría de la Policía española en Mataró para un certificado y recibió la negativa de una trabajadora que aseguraba no tener a nadie capacitado para atender en catalán, mientras otro funcionario atiende a usuarios en inglés.

Burlas y desprecio lingüístico: Una ciudadana se enfrentó a la mofa de un agente de la Policía Nacional durante la renovación del DNI en Sant Feliu de Llobregat. El agente le habló en castellano, pero ella mantuvo en catalán a pesar de que el policía intentó hacerla cambiar de idioma: «Si te estoy hablando en castellano, ¿por qué no me hablas en castellano?». Ella defendió su derecho de hablar en catalán, pero tuvo que enfrentar las burlas del agente: «si lo prefieres hablamos en inglés» o «a ver, ¿cuántas lenguas hablas?». Cuando ella dijo que sabía inglés, él respondió: «Ah, en inglés sí, pero en castellano no quieres hablar?«. Finalmente, como ella mantuvo el catalán, el policía fue a buscar a otra persona que la atendiera.

Bloqueado en la puerta de la comisaría de Terrassa: Un policía español impidió a un ciudadano la entrada a la comisaría de Terrassa para acompañar a su hijo: «No te entiendo«. Solo se le permitió el acceso cuando cedió en el uso del catalán y se expresó en castellano, en una clara demostración de ostentación de autoridad que lo deja profundamente humillado.

Acusado de desobediencia y desórdenes por pedir el catalán en Tarragona: Un ciudadano pidió a un agente de la Guardia Urbana de Tarragona que se le dirigiera en catalán de madrugada; pero el policía reaccionó con gritos y hostilidad –«¡Saca tu documento ya!»– y, posteriormente, el ciudadano recibió dos propuestas de sanción por desobediencia y desórdenes.

La justificación catalanófoba de un policía en l’Hospitalet: Durante la tramitación del DNI en la Rambla Just Oliveras de l’Hospitalet de Llobregat, un policía español justificó su incapacidad para atender en la lengua propia afirmando: «No tengo por qué saber catalán, es un dialecto. Yo sé la lengua oficial de España».

Retención y amenazas de sanción en el aeropuerto del Prat por querer una hoja de queja: Un viajero sufrió una retención de más de treinta minutos en el control de pasaportes tras defender su derecho a hablar en catalán, y tuvo que soportar «comentarios ofensivos» y calificativos como «intransigente» por el simple hecho de hacer uso del catalán. Cuando intentó presentar una queja formal, los agentes lo amenazaron con sancionarlo y lo sometieron a un circuito burocrático disuasorio.

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