Un pueblo del Bages rebelado contra uno de los gigantes alimentarios del país y del Estado. Esta es la situación que se vive en estos momentos en el municipio de Artés, donde tiene su fábrica la empresa de caldos Aneto, parte del macrogrupo Adam Foods. En los últimos días han aparecido en diferentes puntos de la localidad pancartas y pintadas en muros y paredes con el lema Aneto, exigimos etiquetado en catalán. Se ha hecho eco de todo esto Plataforma per la Llengua, que en un comunicado difundido a través de las redes sociales ha querido visibilizar este conflicto lingüístico. «Aneto es una gran marca que después de años de arraigo comercial no ha entendido el necesario arraigo lingüístico. Los vecinos de Artés y los consumidores de sus productos cada vez estamos más hartos. Queremos que el catalán recupere el espacio comercial que le corresponde», señalan en la publicación.
Desde la ONG del catalán consideran que una empresa catalana con sede en Cataluña «no puede excluir deliberadamente la lengua propia del país», aunque reconocen que, hasta que el catalán no sea lengua oficial en la Unión Europea (UE), no se puede exigir normativamente en el etiquetado de productos alimentarios. Las disposiciones europeas fijan la obligatoriedad del etiquetado en la lengua oficial de cada estado miembro, lo que sitúa el castellano como la única lengua impuesta y obligatoria en las informaciones de los productos alimentarios. Ahora bien, sí se puede exigir el uso del catalán por «ética corporativa o presión de mercado», matizan.
@AnetoNatural es una gran marca que después de años de arraigo comercial no ha entendido el necesario arraigo lingüístico.
— Plataforma per la Llengua – Catalunya (@PLlCatalunya) 22 de marzo de 2026
Los vecinos de Artés y los consumidores de sus productos cada vez estamos más hartos. ¡Queremos que el catalán recupere el espacio comercial que le corresponde! pic.twitter.com/musl6HmaIX
Mano tendida para ayudar en la introducción del etiquetado en catalán
Con el objetivo de cambiar esta situación, Plataforma per la Llengua se ha puesto a disposición de la compañía alimentaria para «asesorarlos y acompañarlos en una inclusión efectiva del catalán en todos los ámbitos y con una responsabilidad corporativa de cohesión y respeto».

