Carlo Sechi (Alguer, 1950) ha convertido la defensa del catalán en Alguer en el hilo conductor de su trayectoria vital y política. Activista cultural desde los años setenta, fundador del movimiento Cerdeña y Libertad y exalcalde de la ciudad, ha sido uno de los principales articuladores del reencuentro contemporáneo entre Alguer y el resto de los territorios de habla catalana. En una entrevista con El Mon, coincidiendo con su presencia en Barcelona para recoger el Premio Especial del Jurado de los galardones Martí Gasull i Roig, otorgados por la Plataforma per la Llengua, Sechi reflexiona sobre el camino recorrido y los retos pendientes. Afirma que nunca ha habido una actitud hostil contra el catalán en Italia, ni durante el fascismo, porque «Mussolini no hizo una gran guerra contra el catalán en Alguer», pero advierte que la supervivencia de la lengua en Alguer depende de medidas concretas: «Una lengua no puede tener futuro si no se enseña en las escuelas». Para Sechi, la clave es combinar compromiso institucional e implicación juvenil para garantizar “la máxima dignidad” del catalán en Alguer.

Está en Barcelona para recoger el Premio Especial del Jurado en la decimotercera edición de los galardones Martí Gasull i Roig…

Tengo la sensación de venir a casa, porque a Barcelona, a Cataluña y a todas las tierras de habla catalana he venido cientos de veces. Desde el primer viaje que hice en 1974, he ido intensificando las relaciones con todas las entidades que tenían un sentido pancatalanista y de apertura. He vuelto a casa, pero con la ilusión de continuar trabajando para fortalecer los lazos de Alguer, que es muy periférica. 

Dice que usted hizo la primera visita a Barcelona en el año 74, antes de morir Franco. 

Sí. Vine intrigado porque siempre había oído hablar del vínculo lingüístico y cultural entre Alguer y el resto de los países de lengua catalana. Y con la pequeña economía que tenía de joven, quería saber si realmente eso era así. Y a partir de ahí empezamos a trabajar.

Carlo Sechi, activista cultural y político alguerés. Barcelona 23.02.2026 | Mireia Comas
Carlo Sechi, activista cultural y político alguerés. Barcelona 23.02.2026 | Mireia Comas

¿Fue en ese momento cuando tomó conciencia de la necesidad de defender la lengua catalana en Alguer?

El cambio radical en las relaciones entre Alguer y el resto de las tierras de lengua catalana ocurre durante la segunda mitad de los años 70. Hasta principios de los años 70, había una acción muy reducida y cerrada. En 1952 se constituyó el Centro de Estudios Alguereses y los activistas eran considerados los grandes intelectuales de Alguer. No había convencimiento de la gente. Todo cambia después del viaje del reencuentro de los años 60, cuando la gente de Alguer empieza a darse cuenta de que los que habían llegado con el barco Virginia de Churruca no eran españoles, sino catalanes. Hasta entonces se decía que quienes venían de la península Ibérica eran españoles. Y no lo decían con un sentimiento negativo. Lo que les llevaba a decir que venían de la península ibérica y que eran españoles era la ignorancia.

¿Qué pasa a partir de los 70?

En la segunda mitad de los años 70 murió Antoni Simón Mossa, murió Rafael Catardi y desaparecieron las otras grandes figuras de prestigio en el mundo catalanista, muy considerados también en Cataluña. A partir de entonces, quien comanda esta reivindicación es una nueva generación, que es la mía. Dejamos de lado aquella relación sentimental, de hermandad y de tradición afectuosa, y conducimos la batalla reivindicando la identidad del pueblo. Así, en 1978 damos vida al movimiento político Cerdeña y Libertad, del cual soy fundador. Ahí se produce el cambio radical porque nos apoya la gente que se adhiere a nuestro movimiento y también porque recibimos el apoyo buena parte de la población algueresa, que era de lengua sarda pero que nunca han estado contra la catalanidad y contra la algueresidad. Los sardos se sienten orgullosos de formar parte de esta comunidad.

¿Y qué lucha lideráis?

En aquellos años no había en Alguer una competencia puntual de lo que eran las normas de la lengua escrita. Tanto es así que se difundió una pegatina que decía Hablad, leed y escribid en alguerés, y que era una petición para que la gente hiciera uso de la misma lengua porque se empezó a perder por efecto del turismo, la modificación del Ministerio de Enseñanza Italiano en la educación obligatoria y la inmigración, porque en los años 60 y 70 llegó a Alguer mucha gente italiana de clase media alta. Eran los dirigentes, los ingenieros y toda la estructura directiva de la gran industria petroquímica de Porto Torres, que era una de las más grandes bases petroquímicas del Mediterráneo. Fue un impacto brutal para la vida de Alguer, pero sin ninguna hostilidad, porque hablan italiano y la lengua italiana se convierte en una lengua de evolución y de prestigio. Pero nosotros, dentro de este ámbito, seguimos la lucha.

¿Usted continúa la lucha como alcalde?

Eso después, porque en los años 80 somos elegidos por primera vez en la Asamblea Municipal. Y entre los años 1984 y 1987 hay el primer alcalde comunista de Alguer, Enrico Loffredo. Con él soy designado concejal de Cultura y Deportes. Y es toda una época en la que la derecha juega posiciones defensivas, luego vuelve el gobierno democristiano y en 1994 soy elegido alcalde.

¿Ha mencionado el papel de la derecha. La derecha actúa contra la lengua en Alguer?

Podríamos decir que no. En el ámbito alguerés y sardo no era un peligro. Como también ocurre en la época fascista, en la que Mussolini no hace una gran guerra contra el sardo ni contra el catalán de Alguer. No tenemos testimonios de acciones contra la lengua. Mussolini se centra más en el norte de Italia para italianizar aquellas tierras, como el Tirol del Sur y el Valle de Aosta, que lingüísticamente no eran italianas. Pero nosotros no dábamos miedo a nadie, ni a Mussolini. Y después de la guerra y del fascismo, no ha habido nunca una acción contra el uso de la lengua sarda ni del catalán de Alguer. De hecho, había una simpatía, una solidaridad, sin hacer nada concreto a favor de la lengua, pero tampoco en contra.

Carlo Sechi, activista cultural y político alguerés. Barcelona 23.02.2026 | Mireia Comas
Carlo Sechi, activista cultural y político alguerés. Barcelona 23.02.2026 | Mireia Comas

Es decir, la actitud del estado italiano con la lengua no ha sido contraria al catalán, pero tampoco lo ha favorecido.

Es la política astuta italiana de no utilizar la represión para dejar que el catalán se diluya. Es decir, sin alimentar un enfrentamiento. Y eso, en algunos aspectos, ha funcionado. Pero, al final, nunca se han producido posiciones contra la lengua y contra lo que falta hoy en día.

¿Qué falta?

Un uso social de la lengua en estas comunidades, y sobre todo una adhesión al uso de la lengua por parte de las instituciones y de las figuras que representan las instituciones.

¿Y cuál es la posición del gobierno autonómico de Cerdeña?

Bueno, actualmente, la posición es a favor. En 1997 se hizo la primera ley a favor de la lengua sarda y de la lengua catalana, que se modificó un poco en 2018. Esta norma tutela, promueve y también subvenciona la difusión y promoción de la lengua. Además, prevé la enseñanza en las escuelas sardas y de la lengua en el uso de la lengua en el ámbito musical, teatral, de espectáculos.

¿Se estudia en las escuelas?

Está prevista la posibilidad de enseñar catalán, pero falta el profesorado. El gobierno autonómico no ha hecho nunca un curso para la formación del profesorado para poder impartir la enseñanza en catalán. 

O sea, no se puede hacer enseñanza de catalán en la escuela porque no hay profesores.

No hay profesores. Y el profesorado es competencia del Ministerio, del estado italiano, y no del gobierno autonómico, que no ha conseguido autonomía en materia de enseñanza. En cambio, estas competencias sí las tienen provincias de Trento y Bolzano, que tiene el Valle de Aosta, y el Friuli-Venecia Julia, con una ley de 1999.

¿No lo ha conseguido porque no lo ha solicitado?

No lo ha preparado. Está prevista en la ley, pero no han hecho normas de actuación como Friuli-Venecia Julia. Yo siempre recomiendo a los políticos sardos que se fijen en el ejemplo de Friuli, que a principios de los años 2000 previó el uso de la lengua friulana en radio y televisión, en la escuela, en la enseñanza y en todo lo que es la producción administrativa del gobierno autonómico de las provincias y municipios, que es obligatoriamente bilingüe. Además, los alemanes de Tirol del Sur siempre han sido más determinados. Después de la guerra, ellos reivindican la propia identidad y la misma autonomía con acciones fuertes, incluso ponían bombas.

¿Y por qué cree que en Cerdeña no se ha hecho como en Friuli?

Porque el sentimiento identitario es un poco flojo. Todos aman la lengua, la cultura, las tradiciones, pero siempre lo dejan para más adelante. Los años pasan y se va reduciendo la base de catalanoparlantes.

Por lo que me ha contado, entiendo que usted cree que se puede hacer algo más.

Se puede hacer más. Siempre he dicho que una lengua no puede tener un futuro si no se enseña en las escuelas y a las nuevas generaciones. Como la inmersión lingüística en Cataluña, o en Friuli, donde han impuesto la lengua con un criterio de determinación y convicción ejemplar. Además, es una oportunidad para crear nuevas oportunidades de trabajo para quienes quieren enseñar la lengua. Pero debe ser el gobierno autonómico quien promueva esta acción. Si lo dejas en manos del estado italiano, el reclutamiento del profesorado se hará en sentido italiano y nunca se pedirá al profesorado hablar catalán o sardo.

Carlo Sechi, activista cultural y político alguerés. Barcelona 23.02.2026 | Mireia Comas
Carlo Sechi, activista cultural y político alguerés. Barcelona 23.02.2026 | Mireia Comas

Entonces, ¿cuáles son los principales retos actualmente para la supervivencia del catalán?

Promover el uso de la lengua en todos los ámbitos posibles, pero poniendo énfasis en el mundo juvenil de la escuela porque consideramos que es el ámbito más importante para sensibilizar a las nuevas generaciones respecto al uso de la lengua. Hacemos iniciativas literarias, culturales, teatrales y musicales para atraer a los jóvenes, que, al final, responden positivamente. Los jóvenes son una esponja y lo absorben todo si lo propones de manera correcta. Sin imposiciones. Y eso vemos que funciona.

¿Y tiene garantizada su supervivencia?

Tiene asegurada la supervivencia, y cuando hacemos actos la gente participa. Ahora estamos trabajando en iniciativas concretas como, por ejemplo, el teatro en alguerés, que siempre ha funcionado y ha tenido una participación de público extraordinaria. Programamos una representación teatral en alguerés durante tres días, y el teatro, con capacidad para 250 personas, estuvo lleno los tres días. Y, recientemente, el 2 y el 3 de enero, llevamos a escena La locandiera, una comedia de Carlo Goldoni, totalmente en catalán, que tuvo una gran participación de la gente. La intención es promover actividades como estas o el concurso de CantAlguer, que promueve Plataforma per la Llengua y ha llegado a la cuarta edición. Hemos producido cuatro grupos que se presentan en catalán y entre ellos, que antes se comunicaban en italiano, han comenzado a hablar en catalán. Y también tenemos un concurso literario de poesía y prosa reservado a los alumnos de las escuelas de Alguer.

Y también disponen de una gran biblioteca.

Sí, la Biblioteca Catalana de Alguer, que nació en 1988. Es exclusivamente una biblioteca de libros en catalán. Nació con una pequeña donación de libros que eran míos y de mis compañeros. Eran libros que comprábamos cuando veníamos a Cataluña y trataban asuntos como el sentimiento nacionalista o el medio ambiente. También había libros de poesía, literatura y lengua. Nosotros superamos poco a poco una cierta resistencia que había mantenido en aquellos años el Instituto de Estudios Catalanes, que en el campo filológico había levantado una barrera muy alta contra el catalán de Alguer.

¿Qué quiere decir cuando habla de una barrera muy alta?

Que no lo aceptaba, pero lo superamos trabajando poco a poco y también el Instituto se fue abriendo hasta la firma de un acuerdo de colaboración en 1997. Ese año firmé como alcalde de Alguer un convenio de reciprocidad de colaboración y respeto con Manuel Castellet, que entonces era presidente del Instituto. Trabajamos por el reconocimiento de Alguer y unificamos las normas catalanas del alguerés a la lengua catalana. Nosotros siempre hemos sostenido la unidad de la lengua catalana.

¿Cuántos títulos tiene la biblioteca?

La Biblioteca Catalana de Alguer es la única biblioteca con títulos exclusivamente en catalán de todo el estado italiano, y actualmente hay unos 10.000 volúmenes, y también tenemos un fondo de publicaciones dedicadas a Alguer y otro fondo de las comunidades lingüísticas de Italia, para dar una imagen de compañeros de lucha. Italia es el estado europeo que tiene más diversidad lingüística, con 12 comunidades reconocidas: franceses, francoprovenzales, alemanes, eslovenos, croatas, albaneses, griegos, sardos, furlanos, ladinos y occitanos. Nosotros hemos hecho con ellos iniciativas, convenios, y hemos establecido criterios sobre el uso de la toponimia. Se trata de aprovechar todas aquellas oportunidades que vienen de la ley del estado.

Carlo Sechi, activista cultural y político alguerés. Barcelona 23.02.2026 | Mireia Comas
Carlo Sechi, activista cultural y político alguerés. Barcelona 23.02.2026 | Mireia Comas

Habla de relaciones internas, ¿cómo han evolucionado las relaciones de Alguer con Cataluña?

En los años 80 comienza a haber una relación más intensa con las tierras de habla catalana y Obra Cultural de Alguer comienza a hacer una serie de viajes. En 1986 hacemos un viaje a Barcelona, en 1987 volvemos a Cataluña, en 1988 vamos al País Valenciano, en 1989 viajamos a la Cataluña Norte y en 1990 vamos a las Baleares. En todos estos viajes hacemos encuentros con la prensa y las instituciones para presentar la realidad de Alguer y conseguimos establecer las máximas relaciones que nunca había tenido Alguer. A partir de ahí entramos a formar parte del patronato de la Universidad Catalana de Verano y reivindicamos con fuerza y determinación que Alguer se pudiera adherir a las iniciativas que tenían un sentido pancatalanista.

Después de años de compromiso público con el catalán, ¿hay algún proyecto que le hubiera gustado ver culminado?

No sé si es por el optimismo de la edad, pero creo que vivimos un buen momento porque veo atención y consideración de la administración municipal de Alguer con lo que hacen las entidades culturales. El Ayuntamiento de Alguer ha creado una comisión de las entidades culturales que se ocupan principalmente de la lengua y donde se decide las políticas que debe impulsar el municipio para promover la lengua. 

¿Hay atención al público en catalán? ¿La administración atiende en catalán?

Eso no lo hace, y podría hacerlo. Yo empecé a hablar en catalán en los años 80 en la Asamblea Municipal cuando nadie lo hacía. La primera vez que hablé en catalán fue para presentar el proyecto de reestructuración del Teatro Municipal, un tema muy ligado a la algueresidad. Allí alguien me dijo que hablara en italiano porque no me entendían, pero yo introducía elementos de provocación y ellos me contestaban perfectamente. Entonces decía, «¿ves que lo has entendido perfectamente?». Y cuando estuve en el Parlamento de Cerdeña, entre 2009 y 2014, algunas veces también hablé en catalán.

¿Se puede hablar en catalán en la cámara?

En el Parlamento de Cerdeña no puedes hablar ni en sardo ni en catalán si antes no presentas tu intervención en italiano a la secretaría de la cámara. Con la presidenta Claudia Lombardo algunas veces, y como provocación, me levanté y me dirigí en catalán a la cámara, y los diputados se quedaron todos mudos. Lombardo no me lo impidió, pero yo hice la intervención despacio para que me entendieran. ¿Sabes el efecto que provocó eso?

¿Cuál?

Que algunos de los parlamentarios sardos se levantaron y se expresaron en sardo. Y no para polemizar conmigo, sino para aprovechar la ocasión y poder hablar en sardo. En las pausas en el bar yo les preguntaba por qué no hablaban en sardo en el hemiciclo cuando entre ellos siempre hablan en sardo, pero me decían que era complicado. Digo esto porque no hay un ambiente hostil contra el catalán.

Durante la entrevista ha puesto mucho énfasis en las generaciones más jóvenes. ¿Qué mensaje daría a los jóvenes alguereses que se quieren comprometer con la lengua y la cultura catalana?

Hay parejas jóvenes que están haciendo, con entusiasmo y alegría, el intento de hablar en catalán a sus hijos. Y lo están haciendo con un resultado muy positivo porque al pequeño de la casa no le cuesta nada. Pero el tema clave es la introducción de la lengua en la escuela. La introducción del catalán en la escuela daría dignidad a la lengua y, al mismo tiempo, facilitaría a las familias recuperar el uso familiar del catalán. Y, finalmente, el otro aspecto clave es que los concejales hagan el esfuerzo de utilizar el catalán en la Asamblea Municipal y en las instituciones porque sería un ejemplo extraordinario. Sería dar la máxima dignidad a la lengua.

Carlo Sechi, activista cultural y político alguerés. Barcelona 23.02.2026 | Mireia Comas
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