«Desde pequeña ha vivido una situación muy complicada en casa. Los padres la cuidaban más bien poco. De joven tuvo muchos problemas con drogas y acabó viviendo en una fundación de tutela». Esta es la infancia que le tocó vivir a una joven que se quedó embarazada siendo menor de edad: «Hizo todo el proceso del embarazo prácticamente sola, con el apoyo y el acompañamiento de la fundación», explica la abogada Sheila Canudas en conversación con El Món. Una vez nació la criatura, la abuela materna del bebé solicitó establecer un régimen de visitas por la vía judicial -es decir, interponiendo una demanda. En ese momento, teniendo en cuenta que la madre no disponía de recursos económicos, pidió ayuda a la Clínica Jurídica de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), una iniciativa solidaria de aprendizaje-servicio impulsada por la facultad de Derecho del centro universitario que busca poner a disposición de personas o colectivos vulnerables la investigación jurídica de la UPF y la experiencia profesional de abogados de manera totalmente gratuita.
Una vez el caso llegó a manos de la Clínica Jurídica, la universidad articuló un equipo de derecho civil formado por cuatro estudiantes de la facultad, la abogada Sheila Canudas, que ha ejercido como coordinadora del equipo, y el abogado Fernando García-Coca, especialista en esta tipología de demandas. Una de las estudiantes que ha participado en la contestación de la demanda es Ana Jover, una joven que actualmente está cursando el tercer año del grado de Derecho -y, por tanto, en ese momento, estaba en segundo: «Las cuatro vimos que este caso nos interesaba mucho», detalla la estudiante. Con el caso en las manos, el equipo de derecho civil se reunió con la madre demandada varias veces: una primera donde solo participó Fernando García-Coca y una segunda en la que ya se encontraron todos los miembros que conformaban el equipo: «Nos dijo que no quería que su madre [es decir, la demandante] pudiera ver a su hijo», recuerda Canudas.

Preparar la respuesta a la demanda
Después de la reunión con la clienta, el equipo de derecho civil de la Clínica Jurídica de la UPF se puso a trabajar para articular una respuesta a la demanda interpuesta por la abuela materna de la criatura en los siguientes veinte días hábiles para responderla -el plazo fijado judicialmente. «Nos pusimos a buscar jurisprudencias [es decir, las doctrinas establecidas por los tribunales en casos anteriores similares] y sentencias pasadas para construir la respuesta», detalla la coordinadora del equipo. En este proceso trabajaron todos los miembros del equipo. Según detallan, la estrategia legal se ha centrado «en proteger el interés superior de la menor y garantizar los derechos de la madre«. Algunas de las resoluciones jurídicas anteriores sobre las que han basado su respuesta son la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona 574/2019, de 18 de marzo de 2019, o la sentencia del Tribunal Supremo 638/2019, de 25 de noviembre de 2019 -ambas que deniegan el régimen de visitas a los abuelos al demostrarse que sería contraproducente para el menor por motivos de «conflictividad» con los adultos.
Este año, con la base legal y de jurisprudencia demostrando precedentes por los cuales la abuela materna no debía tener acceso legal a un régimen de visitas, el juzgado terminó aceptando los argumentos de la defensa y desestimó las peticiones de la abuela materna. En la resolución, el juez destaca que el interés superior de la menor debe prevalecer respecto de cualquier otra consideración, y que el establecimiento de un régimen de visitas no se puede basar únicamente en el parentesco biológico, sino en la existencia de una relación previa y beneficiosa para la menor. Así pues, la Clínica Jurídica de la UPF, con la colaboración de los estudiantes de diversos cursos del grado, ha conseguido que se deniegue el régimen de visitas de una abuela sobre su nieta al demostrarse que existe una falta de «vínculo afectivo»: «La madre continúa viviendo con su hija en la fundación de servicios sociales«, asevera Canudas.

Llevar los aprendizajes del aula al «mundo real»
La defensa del caso que ha asumido la Clínica Jurídica de la UPF también ha servido para acercar a los estudiantes del grado de derecho al «mundo real»: «Cuando vas a clase ves que los contenidos son muy teóricos, para la hora de aplicarlos a la vida real también te das cuenta de que es muy importante tener unas bases bien marcadas», argumenta Ana Jover, que valora «muy positivamente» la experiencia de participar en la contestación de la demanda. De hecho, según detalla la estudiante de derecho, esta experiencia le ha servido para poner en perspectiva su trabajo: «Para nosotros [los alumnos voluntarios que participan en el proyecto] son horas extracurriculares, pero para ellos es su vida. He visto que, con lo poco que sé aún, ya puedo echar una mano», reflexiona Jover.
En esta línea, el director de la Clínica Jurídica, Maurici Pérez Simeón, asegura que este caso ha ofrecido a los estudiantes de la facultad de derecho de la Pompeu Fabra una gran experiencia de aprendizaje, ya que «han podido desarrollar competencias esenciales para el ejercicio de la abogacía, como la argumentación jurídica, la estrategia procesal y la búsqueda de jurisprudencia aplicable». En relación con el caso, el director también considera que la resolución de los juzgados, que ha dado la razón a la defensa de la joven madre, ha servido para «consolidar» la jurisprudencia que estima la prevalencia del interés del menor como protección fundamental. Más allá del éxito de la defensa, este caso también ha servido para acercar a los estudiantes de diferentes cursos de derecho de la UPF al mundo laboral y poner en práctica todos los conocimientos adquiridos en el aula.


