Incrementar el financiamiento de la escuela pública es una de las reclamaciones persistentes de la comunidad educativa, tanto de maestros y profesores, como de familias. Este viernes, la Federación de Asociaciones de Familias de Alumnos (aFFaC) ha hecho un llamado a aumentar el presupuesto educativo, ya que consideran que el sistema educativo público continúa sin tener las «inversiones necesarias» y se encuentra «muy lejos» del 6% del PIB que establece la ley. De hecho, la entidad que agrupa las asociaciones de familias del país asegura que la escuela catalana enfrenta una «infrafinanciación cronificada» que «compromete gravemente la equidad, los resultados educativos y el futuro del sistema»: «Cada retraso en los recursos es una decisión política que repercute directamente sobre los niños y adolescentes y sus oportunidades. Es necesario situar la educación pública como prioridad real», afirma la directora de la aFFaC, Lidón Gasull.
La Federación de Asociaciones de Familias de Alumnos alerta que la inversión de la Generalitat en educación está «estancada» desde hace muchos años, lo que repercute directamente en el día a día de los centros. En este sentido, también apuntan que el presupuesto es «claramente insuficiente» con «una infrafinanciación estructural y sostenida en el tiempo». En 23 años, aseguran, el gasto educativo ha aumentado solo 0,87 puntos porcentuales en relación con el PIB, lo que consideran que se trata de un crecimiento «totalmente insuficiente» para dar respuesta al incremento de la complejidad educativa y social actual en los centros. Con todo, la aFFaC remarca que el sistema educativo catalán se encuentra en un «momento crítico» porque «las necesidades han crecido más rápidamente que los recursos disponibles», mientras «se cronifican problemas» como la segregación escolar o la falta de personal.

Una reclamación persistente
Desde hace años la comunidad educativa insiste en la necesidad de incrementar el financiamiento educativo. El pasado mes de diciembre, la Fundación Bofill también exigió al gobierno de Salvador Illa que se comprometa a aumentar el gasto en educación. A través de un comunicado, la entidad pedagógica recordaba que los suplementos de crédito han permitido llevar a cabo nuevas políticas educativas durante la legislatura, motivo por el cual la falta de cuentas consideran que no puede suponer un impedimento para mejorar la inversión en educación. En concreto, la Bofill apuntaba que el suplemento de crédito de 467 millones de euros aprobado en mayo de 2025 permitió, entre otros, dedicar 22,7 millones a la incorporación de 209 docentes y 352 profesionales de atención educativa, y que este se añadió a los suplementos de marzo y abril, de 2.167 millones y 1.301 millones, para cubrir el incremento de gastos recurrentes generales.
En este sentido, consideran que un suplemento de crédito como el que la Generalitat aprobó en mayo permitiría incorporar educadores e integradores sociales en los centros más vulnerables, incrementar las horas de tutoría o de orientación en la secundaria, mejorar las ratios de las aulas de acogida o impulsar un plan de mejora de la comprensión lectora: «Son políticas con un impacto positivo demostrado internacionalmente y que tienen el objetivo de reducir el abandono escolar, avanzar hacia la plena gratuidad, atender las dificultades de aprendizaje y ampliar la educación 0-3 y a tiempo completo», aseveraban desde la Fundación Bofill. El consenso, pues, es claro. Se necesita más inversión en educación para hacer frente a la creciente complejidad de las aulas.

