El último testigo de la jornada de hoy en el juicio contra los Pujol Ferrusola se ha hecho esperar, pero, como una buena comida, ha sido bien recibido por las defensas. A través de una complicadísima conexión virtual -uno de los agujeros negros de este juicio- ha testificado, Bonifiacio Díez, alias «Boni», uno de los policías patrióticos relacionado con la operación Cataluña, tanto en la trama española como en la andorrana. De nada le ha servido alegar al tribunal que tenía pasaporte diplomático, ni apuntar que estaba protegido por la confidencialidad de su trabajo, el presidente del Tribunal, el magistrado José Ricardo de Prada, no ha estado para bromas, y le ha ordenado responder con la «verdad».

De esta manera, a preguntas de la defensa de Jordi Pujol Ferrusola, el letrado Cristóbal Martell, Díez ha detallado que fue agregado de Interior en la embajada española en Andorra desde 2008 hasta septiembre de 2013 y luego se incorporó a la Dirección Adjunta Operativa, comandada por Eugenio Pino, que hoy también ha apuntado a los comisarios Marcelino Martín Blas y a José Manuel Villarejo como responsables de la guerra sucia contra los Pujol. De hecho, Díez estuvo a las órdenes de Martín Blas.

Una imagen del Tribunal de los Pujol este lunes
Una imagen del Tribunal de los Pujol este lunes

La relación con Andorra

Uno de los puntos más interesantes de la trama andorrana fue la llamada de Bonifacio Díez que recibió Rosa Castellón, secretaria del consejo de administración de la BPA, la entidad donde los Pujol Ferrusola tenían fondos no declarados a la Hacienda española-. Un contacto que no ha negado. De hecho, ha reconocido que tenía amistad con Castellón y que conocía a mucha gente de la BPA, tanto directivos, como miembros del departamento de «cumplimiento» y trabajadores. En esta llamada, Bonifacio le habría recomendado a Castellón que hablara con los directivos de la BPA porque «Tienen que ver unas personas en Madrid, aconséjales que colaboren, si no, las cosas no irán bien». Bonifacio ha dicho que no lo recordaba.

Por otro lado, también ha negado recordar que participó en la extracción informativa de las bases de datos de la BPA en la embajada española y haber intermediado con Celestino Barroso, su sucesor en Andorra, «más allá de presentarlo en el lugar cuando se produce un relevo». Aunque le preguntó al abogado «a qué año se refería». Por otro lado, en cuanto a su etapa en Asuntos Internos sí que ayudó a elaborar un informe con Marcelino Martín Blas sobre el entramado societario de Oleguer Pujol Ferrusola, que entregaron a la fiscalía anticorrupción. Es curiosa esta manifestación, porque Asuntos Internos investiga a la policía y no a los ciudadanos no uniformados.

Bonifacio también fue procesado y finalmente absuelto del caso del pendrive de los Pujol, un caso por el que fue condenado Eugenio Pino por revelación de secretos. En concreto, haber incorporado a la causa el pendrive de los Pujol sin autorización judicial y sin cadena de custodia ocultando su origen. Curiosamente, uno de los otros policías implicados en este caso, el inspector 89140, declarará mañana como principal instructor de los atestados del caso contra la familia del expresidente.

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