El exconsejero eterno del PSC, y también de la ERC de Pere Aragonès, así como exalcalde histórico de Girona, Quim Nadal, es uno de los dos galardonados por la Fundación Irla, el think tank de ERC, del cual el también exconsejero –y ex preso político– Raül Romeva actúa como portavoz. Nadal recibirá el Memorial Francesc Macià. Es decir, un reconocimiento de la Fundación de los republicanos para «personas y entidades por su acción en favor de la lengua, la cultura o la nación catalanas». Nadal fue uno de los impulsores hace veinte años del proyecto del tren orbital que ahora ERC presenta como gran logro en el acuerdo de los presupuestos. Un galardón que también será entregado a la Escuela La Bressola, de Perpiñán, capital de la Cataluña Norte, por su labor en la educación en lengua catalana.
La Fundación también entregará el Memorial Lluís Companys, que, según ha comunicado la Fundación, quiere ser un reconocimiento a «las iniciativas y buenas prácticas de la mujer en el sector agroalimentario y pesquero», y que será otorgado a la investigadora del IRTA y el CRAG, Marta Pujol y a la entidad Dones de la Mar. Por su parte, Marc Bosch i Matas recibirá el Premio de Ensayo Irla 2026 por su obra El urbanismo rentista en Barcelona y Cataluña: Un análisis institucional. El premio a Quim Nadal será entregado el sábado 20 de junio en el casal Irla de Sant Feliu de Guíxols, en un acto que contará con la presencia del presidente de ERC, Oriol Junqueras.

Nadal, la sorpresa
El galardón a uno de los grandes reservas del PSC que dio el paso de aproximación con ERC a través de su entrada en el Gobierno de Aragonès ha sorprendido a parte de los militantes de la formación republicana, que dudan de un reconocimiento al político gerundense. Un galardón que interpretan que «no es inocente» por el acercamiento de ERC al espacio que aún creen que permanece huérfano con un PSC «sin ambición nacional». La decisión de la Fundación de premiar a Nadal es un gesto de Junqueras para intentar reforzar una estrategia política determinada de acercamiento a fuerzas y nombres de la vieja socialdemocracia que miran el soberanismo sin antipatía, pero de lejos.

