La Flama del Canigó ha llegado este martes al Parlament de Catalunya en el tradicional acto previo a la verbena de San Juan, marcado este año por una reivindicación explícita de la lengua catalana. Tanto el presidente de la cámara, Josep Rull, como el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, han aprovechado la ceremonia para alertar sobre la situación del catalán y hacer un llamado a reforzar su uso frente a lo que consideran intentos de debilitarlo.
Rull ha calificado la diada de San Juan como una “renovación del compromiso con la nación y la lengua” en los Países Catalanes y ha apelado a la sociedad catalana a “rebelarse contra el intento de minorización” del catalán. El presidente del Parlament ha asegurado que es consciente de que se viven “tiempos inciertos” para la lengua, debido a factores como la disminución del uso social, la diglosia, la judicialización de la escuela catalana y la actuación de ciertos poderes públicos contra el catalán. A pesar de este contexto, Rull ha defendido que las instituciones tienen la responsabilidad de proteger la lengua y preservarla como un elemento central de cohesión e identidad colectiva. También ha querido reivindicar el papel de las personas recién llegadas en la construcción del país. “Ser catalán es querer serlo y aprender una lengua que hace que tengamos una manera de hacer y de ser compartida”, ha afirmado, evocando el legado del escritor Paco Candel y apostando por una sociedad “acogedora, generosa y empática”.

Antich: “La lengua vivirá rica y plena”
En una línea similar se ha expresado el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, quien ha defendido la capacidad de resistencia del catalán ante las dificultades históricas que ha enfrentado. “La lengua catalana ha sobrevivido épocas extraordinariamente complicadas” y, a pesar de “aquellos que la quieren pequeña y silenciada”, “vivirá rica y plena”, ha asegurado. Antich también ha cargado contra los “ataques del poder judicial contra la lengua y la escuela” y contra las políticas hostiles hacia el catalán, que, a su parecer, no hacen más que reforzar el compromiso de la sociedad civil con la lengua. “Nos animan a hablar más en catalán, leer más en catalán y enseñar más en catalán”, ha remarcado.
La Flama del Canigó ha llegado al Parlament poco antes del mediodía de manos de los niños de Corbera de Llobregat. Josep Rull ha sido el encargado de encender la antorcha y las lámparas que distribuirán la llama por todo el país para encender las hogueras de San Juan. El acto ha incluido también un baile de gigantes y bastoneros del municipio de Llobregat. La cámara catalana mantiene esta tradición desde 1980, con una Flama del Canigó que es ya todo un símbolo de hermandad de los territorios de habla catalana.
