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Astérix y Obélix, la famosa serie de cómics francesa, son un par de habitantes de un irreductible rincón de la Galia que en el año 50 a.C. no había sido ocupado por los romanos, y que luchan en solitario contra el invasor gracias a la poción mágica que prepara Panorámix. Los dos héroes son los encargados por el pueblo de frustrar los planes de los romanos o de ir a apoyar a cualquiera que pida ayuda contra la República Romana. En Cornellà, en el año 2025, hay un grupo de personas que no se rinden y a través de la Xarxa de Cornellà per la República, un espacio transversal y unitario que cuenta con el apoyo de Junts, ERC y la CUP y de entidades como Òmnium, la ANC y el Orfeó Catalonia, entre otros, y que hoy en día sigue cada lunes defendiendo los resultados del 1-O y la República Catalana frente al Ayuntamiento del municipio Baix Llobregat. Este pasado lunes, celebró su 357ª concentración.

Àngel Amatller, uno de los coordinadores de la red, explica a El Món que las concentraciones comenzaron hace siete años con la detención de parte del gobierno del presidente en el exilio Carles Puigdemont. Comenzaron con una huelga de hambre en unas aulas del antiguo casal parroquial –se unieron a la campaña Hambre de Libertad para pedir la liberación de los Jordis y de todos los presos políticos–, luego esto se transformó en paseos por las calles de Cornellà, pero la pandemia obligó a detener durante dos meses las concentraciones, y, finalmente, la protesta derivó en una concentración a las puertas del Ayuntamiento de Cornellà, que a veces cuenta con invitados de la esfera independentista. «Durante todos estos años hemos tenido cada semana una acción política, y en un principio estaba muy dedicada a los presos políticos y represaliados y, ahora, cada semana intentamos traer un invitado para plantear un tema de reivindicación independentista y, a veces repetimos», explica.

En este sentido, señala que, por ejemplo, Rodalies, que fue el tema que se trató la semana pasada, se ha tratado una quincena de veces, y la lengua también ha sido un tema recurrente, pero tampoco se olvidan de la gente que todavía no tiene resuelto su caso porque no se le ha aplicado la ley de amnistía. En la protesta de este lunes el tema que se ha tratado es el de la inmigración con la lectura del artículo ‘Cuatro mentiras sobre la inmigración desmontadas con estudios epidemiológicos’. «Hablamos de la inmigración porque nos afecta a nosotros y a todo el mundo. Se puede ver como una amenaza o una oportunidad, y será necesario reflexionar qué hacer como país para incorporar a estas personas como ciudadanos de pleno derecho», expone Amatller, que lleva la batuta de la concentración, a la treintena de personas que se han acercado este lunes a la plaza.

Àngel lee el artículo en la concentración de la Xarxa de Cornellà per la República frente al Ayuntamiento / JMB

«Hay partidos que de este tema harán bandera, ya lo están haciendo y será necesario situar las falsedades y defender las verdades», remarca Àngel antes de iniciar la lectura del artículo, que se divide entre cuatro de los participantes, y luego se abre un turno de intervenciones entre los asistentes. El tema, en un primer momento, no despierta mucho interés, y después de un largo silencio una mujer saca el tema de la inseguridad, sobre todo en Barcelona. «No sé si es verdad o no, pero es lo que dicen en la tele», puntualiza. La intervención es replicada por otra persona, y le recuerda la reciente intervención policial en la Mina y remarca que «eran de aquí». “De delincuencia siempre ha habido”, comparan unos cuantos, y advierten que “se debería tener cuidado en estigmatizar colectivos».

«¿Por qué no hablamos de independencia?»

«¿Qué pensáis del Kit de emergencias que propone Europa?”, pregunta una de las concentradas para poner un poco de humor. «Butifarras y pancetas! Esto es para reír», replica, pero rápidamente otro de los asistentes lamenta que «no hablamos de independencia». “¿Por qué no hablamos de independencia?”, reclama. Àngel toma el megáfono y argumenta que el debate de hoy es para «intentar dar contenido al por qué queremos la independencia». «No hablamos de independencia en el vacío, o no deberíamos hacerlo», avisa. En medio del debate y de otras intervenciones sobre el fenómeno migratorio en Cataluña, una participante se queja de una nueva tasa por tratamiento de residuos que se ha incluido en la factura del agua. Entre los asistentes está el cabeza de lista de Junts en Cornellà, Oriol Anguera, que explica que Europa obliga a repercutir este impuesto en el ciudadano por carencias en el reciclaje. Anguera lamenta que el Ayuntamiento no haya rebajado otros tributos para compensar este impuesto, ya que ha aumentado sus ingresos.

Anguera, en conversación con El Món, dice que la agrupación local de su partido ha dejado claro que «siempre estaremos a su lado». «Es de admirar que haga frío, llueva o haga sol siempre haya gente en la plaza», y asegura que asiste todos los lunes que puede. Él, en clave municipal, apuesta mucho por la unidad independentista porque «si no vamos juntos, aquí será imposible hacer nada, porque hay una mayoría absoluta del PSC con el apoyo de los Comunes». «La única manera que se puede romper esta mayoría más que absoluta es con la unidad independentista», concluye.

Concentración de la Xarxa de Cornellà per la República frente al Ayuntamiento / JMB

Los asistentes ponen énfasis en la unidad y lamentan la situación actual

Àngel Amatller destaca que, a pesar de las «las disputas políticas que hay» en la actualidad, son «capaces de mantener una entidad para hacer cosas juntos», pero admite que la concentración ha ido a la baja y han pasado de ser unas 150-200 personas a máximo una cincuentena. «Hemos sufrido este desgaste fruto de las divisiones en estas organizaciones», pero celebra que todavía participe gente de las diferentes formaciones y entidades. «Es importante mantener este espíritu unitario», subraya. Isabel Arroyo, que participa en las concentraciones desde su inicio, manifiesta su enojo con «unos políticos que no nos representan», y cree que el independentismo debería estar unido «e ir todos a una». «Estoy enfadada con los políticos, pero no tiro la toalla, continúo luchando, porque soy una persona luchadora y lo que pienso lo defiendo pacíficamente», sentencia.

Por su parte, Albert Roig, que también participa en las concentraciones desde el inicio, lamenta que «actualmente hay mucha desafección por parte de la gente», y lo atribuye a los partidos políticos independentistas. «Mucha gente cree que es inútil hacer nada si los partidos no van a una, no están de acuerdo, y no están por lo que les votamos en su momento». Es decir, para hacer la independencia. Aun así, asegura que ellos mantienen la «moral» y el «ánimo» y esperan que se produzca un «revulsivo que hará que los mismos que ahora no salen y no hacen nada vuelvan a movilizarse». «Aquí todavía estamos todos», subraya en referencia a los partidos y entidades que forman parte de la Xarxa de Cornellà per la República, y lamenta que las élites de los partidos prefieran «pelearse entre ellos o guardar la silla». Joan Pastor también se manifiesta desde el primer día, y acostumbra a venir todos los lunes, y destaca «el afecto personal» que hay entre todos los participantes, y fija como objetivo «mantener viva la llama» y pone el énfasis en la aplicación de la amnistía a todos los represaliados y que los exiliados puedan volver. «No soy del Puigdemont», puntualiza, y deja claro que «mientras aquí vengan 15 o 20 personas, o los 4 o 5 que lo organizamos, esto seguirá».

Concentración de la Xarxa de Cornellà per la República frente al Ayuntamiento / JMB

El vecino que mantuvo viva la concentración durante la pandemia

Joan Vicente es otro de los concentrados que se manifiesta desde el primer día, y remarca que también lo hizo durante la pandemia por su condición de diabético: «Salía a pasear y me sentaba solo media hora aquí». Estuvo solo tres o cuatro semanas, hasta que un compañero se topó con él y le preguntó qué hacía allí y, a partir de ese momento, ambos se concentraron durante dos o tres semanas. «Con la pandemia nos quedamos aquí en la pandemia, y primero lo empezamos a hacer respetando la distancia de dos metros», puntualiza Albert Roig. Vicente, por su parte, añade que se les ha planteado disolverlo dos o tres veces, pero nadie quiere», y ve «muy mal» la situación actual porque los socialistas gobiernan en todas partes. Por otro lado, califica de «vergonzosa» la actitud de los partidos independentistas, y cree que fue un «error» que la gente se fuera a casa cuando los políticos «se acobardaron». Y el acto finaliza con todos los concentrados cantando Els Segadors. Y así, cada lunes.

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