La explosión del caso Plus Ultra en el cual se ha visto implicado el expresidente español y exlíder del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero y la entrada de la UCO en la sede del partido socialista ha vuelto a poner al actual presidente español, Pedro Sánchez, en una situación muy delicada. Una situación que ha sorprendido a Sánchez en medio de un viaje institucional al Vaticano para reunirse con el Papa León XIV.
Sánchez, en rueda de prensa, no ha evitado las preguntas sobre los escándalos de corrupción alrededor del PSOE, pero sí ha vuelto a cerrar filas con Zapatero, a quien le ha mostrado «todo el apoyo». El presidente español ha asegurado que ha leído el auto del caso Plus Ultra y ha reafirmado la posición de los socialistas de ofrecer «toda la colaboración con la justicia y el respeto a la presunción de inocencia al expresidente Zapatero». Además, Sánchez ha destacado que no dimitirá ni convocará elecciones, ya que estas investigaciones no empañan el trabajo del gobierno de coalición el cual ha asegurado que seguirá “de aquí al final de la legislatura”.
En cuanto a la entrada de la UCO en la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid, Sánchez ha detallado que se trata de un «requerimiento y no un registro». A pesar de esto, el presidente español ha asegurado que no quiere «menospreciar la investigación» y ha reafirmado la «colaboración total con la justicia» y se ha quitado la responsabilidad de encima asegurando que si la entrada de la Guardia Civil en la sede socialista está relacionada con el caso Leire ya «se tomaron decisiones sobre ella cuando estalló el caso». Sánchez, además, ha sacado pecho asegurando que «estas investigaciones, y ya veremos cómo acaban» en ningún caso «impugnan lo que hemos hecho desde este gobierno».

Promete mano dura si hay nuevos casos delictivos
Por otro lado, sin embargo, Sánchez ha asegurado que desde el PSOE se actuará «con contundencia» si se detectan “nuevos comportamientos irregulares” en el partido. A pesar de esto, ha mantenido las filas del partido y ha destacado que la gerente de la formación, Ana María Fuentes, ha actuado de manera «escrupulosa» en su cargo y se ha apresurado a rechazar y condenar las «fake news» que sitúan al PSOE en una trama destinada a la financiación irregular del partido.

