El magistrado Fernando Andreu, que tuvo conocimiento de primera mano de la operación Catalunya a través del caso de las cuentas falsas de Xavier Trias, ha sido el encargado de dar la razón al expresidente Artur Mas en su querella como víctima del dispositivo clandestino contra el Proceso y como espiado con Pegasus. Ahora bien, la resolución evita entrar en cuestiones de fondo. En concreto, Andreu ha sido el ponente de la respuesta al recurso interpuesto por la defensa del expresidente, dirigida por Jordi Pina, contra la decisión del Tribunal Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, que inadmitió la querella del expresidente alegando falta de competencia objetiva. De hecho, los juzgados de Barcelona habían enviado la querella a la Audiencia Nacional.
Andreu, al igual que el resto de sus compañeros de sala, Ana Revuelta y José Joaquín Hervás, creen que el juez instructor no fue lo suficientemente cuidadoso con el auto de inadmisión. Así, en una resolución de tres páginas a la que ha tenido acceso El Món, ve bien que el juez se quitara el problema de encima alegando falta de competencia objetiva, porque en ninguno de los delitos denunciados por Mas se puede identificar que los responsables fueran altos organismos del Estado. Ahora bien, le reprocha que incumple la ley porque no orienta a qué tribunal o juzgado debe ir a parar la causa. Es decir, a favor de qué órgano de la judicatura se inhibe. Así, la sala obliga al juez de instrucción de la Audiencia Nacional a dictar una nueva resolución que aclare a favor de qué juzgado de Barcelona se inhibe.

Pegasus, el motivo
Mas se querelló por el supuesto espionaje con Pegasus contra el exministro del Interior del PP Jorge Fernández Díaz, contra la exsecretaria general del partido María Dolores de Cospedal, contra el exsecretario de Estado de Interior Francisco Martínez y contra ex cargos policiales, como Eugenio Pino y el excomisario José Manuel Villarejo, y contra los exdirectores del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Paz Esteban y el general Félix Sanz Roldán. Además, dirigió la querella contra los fabricantes del software espía, la empresa NSO, así como contra sus consejeros delegados.

