Rosalía ha enamorado a sus fans con una intervención hilarante en el programa de Jimmy Fallon. Ahora que ha dado por terminada la gira LUX, se ha despedido con mímica, confesiones y una historia que ha causado mucha gracia. La cantante catalana ha sacado a la luz el problema que tuvo en una estancia en Nueva York, por ejemplo, cuando quiso ir a una iglesia el domingo. ¿Lo que no esperaba, después de estar un buen rato arreglándose para la ocasión? Que, cuando llegara, no la dejarían entrar.
Era una mañana de domingo, cuando Rosalía quiso aprovechar el tiempo libre después de una gira que ha sido muy intensa. Curiosamente, uno de los planes que quiso hacer fue precisamente este, ir a misa: «Había oído hablar de la Iglesia Bautista Abisinia, uno de los templos más conocidos e históricos de Harlem, que hacen una celebración dominical muy impactante. Me picó la curiosidad y decidí que ese sería su plan de domingo».
Y, para esta ocasión, quiso ponerse bien guapa y se preparó «a conciencia» para su cita con Dios: «Me duché, me maquillé, me peiné, me puse perfume, aceites y todo tipo de hidratantes. Me puse guapa para Dios, con pantalones de capri, un cárdigan y mis tacones para la iglesia». Bien guapa y preparada para «escuchar la palabra del Señor«. Cuando llegó a la puerta de la iglesia, sin embargo, estropearon sus planes. Había mucha cola, pero quiso esperar a pesar del frío que hacía. El problema es que, cuando llegó su turno, le comunicaron que no podía pasar.
🚨 ROSALÍA revealed on The Tonight Show Starring Jimmy Fallon that she tried to attend a church in Harlem, New York, but was turned away because it was full. “I’m so happy because I finally get to do things I usually can’t when I’m on tour. This Sunday, I woke up and decided I was going to church. I heard about Abyssinian Baptist Church, a church in Harlem, and that they have an amazing Sunday service. I showered, did my makeup, did my hair, put on perfume, oils and all kinds of moisturizers. Guapa para Dios. I put on my little church heels, my capri pants and my cardigan. I was like, ‘I’m here to hear the word of the Lord.’ I was taking it seriously. I got there early and it was freezing outside. I saw this huge line, but I was like, ‘I’m gonna do it.’ I waited, waited, waited. Finally, the line started moving and I got all the way to the door. There was this tall, beautiful man right there. I looked at him and he looked at me, and then he said, ‘Ma’am, I’m sorry, but you cannot enter today.’ I asked him why and he said the church was full. So I couldn’t get in. I got rejected by the church. I didn’t even know that was possible. I’d never heard of this. What did I do? I went and bought some new shoes. God said no, but my outfit said yes. I showed up. […] Shout-out to Abyssinian Baptist Church. One day I really hope I can enter again.”
— ROSALÍA UPDATE (@updaterosalia) October 8, 2026
Rosalía, rechazada por la iglesia
Ya sorprende que no utilizara su popularidad para entrar, pero aún más que la situación continuara como relata: «Había un hombre alto y guapo allí mismo. Lo miré, él me miró y luego me dijo: Señora, lo siento, pero no puede entrar hoy. Le pregunté por qué y me dijo que la iglesia estaba llena». «No pude entrar, la iglesia me rechazó y ni siquiera sabía que eso era posible. Nunca había oído hablar de esto».
Tuvo claro, sin embargo, que no desperdiciaría ese look tan pensado y dio la vuelta a la situación: «Pensé que aprovecharía y me iría a comprar unos zapatos nuevos. Dios dijo que no, pero mi conjunto de ropa dijo que sí«.

Rosalía ha recibido, en las últimas horas, el Premio Nacional de Músicas Modernas por el «riesgo» que ha cometido en un disco que ha triunfado y que ha ido mucho más allá. Una cantante en el mejor momento de su carrera, que ahora se toma un tiempo para descansar.

