Joan Manuel Serrat ha hecho algunas confesiones sobre su vida en las muchas letras autobiográficas que ha escrito. Los fans más curiosos agradecen conocer detalles de su día a día, una transparencia que también demuestra cuando habla de su infancia. En una de las últimas entrevistas que ha concedido, ha añadido más información sobre sus primeros años en una casa pequeña y «sombría» de Barcelona que también mencionaba en Mi niñez.
El de Poble-sec se ha abierto en canal con un historiador argentino que ha querido saber cómo lo educaron sus padres: «No tuve un padre formado intelectualmente, pero estaba perfectamente amueblado humanamente. Era mañoso, sabía hacer de carpintero, de fontanero, de electricista y de albañil. Nos lo enseñó todo a mi hermano y a mí«.
De la casa en sí habló con Iñaki Gabilondo, cuando reconoció que decía que su casa era oscura porque era la típica casa de barrio en la cual el sol entraba «con mucha dificultad«: «Era un entresuelo y, si no fuera por todo el calor que recibí de la familia a lo largo de mi vida, mi infancia y juventud habrían sido más difíciles».

La infancia de Joan Manuel Serrat, en Poble-sec en una familia humilde
El cantautor catalán venía de una familia «humilde«, tal como ha reconocido él mismo, ya que el padre se ganaba la vida como obrero y la madre «cosía pijamas» para complementar su sueldo. Serrat ha sido una persona «fundamentalmente de barrio«, un elemento importantísimo en sus primeros años de vida. Los vecinos vivían en circunstancias aún peores que las suyas, dice, así que esto demuestra cómo era el ambiente por el que se movía.
La escuela y los profesores que estuvieron encima de él le ayudaron mucho, también, un cantante que comenzó la carrera de biología pero que no la pudo terminar porque no podía compaginar los estudios con sus intentos de hacer música. El éxito de los primeros discos hizo que se diera cuenta de que era esta la carrera por la que debía apostar y suerte que lo hizo, teniendo en cuenta el resultado brutal que le ha generado.

