Julia Otero ha vivido unos últimos años complicados debido al cáncer de colon que le diagnosticaron en 2021. La icónica periodista tuvo que someterse a las temidas sesiones de quimioterapia, pero afortunadamente pudo decir que había ganado la batalla a la enfermedad. En un discurso que aún se recuerda, y visiblemente emocionada, ella misma fue la encargada de compartir su diagnóstico con los oyentes. La icónica presentadora tuvo que dejar la radio para curarse y, desde entonces, ha ido compartiendo su proceso con los seguidores.
Lo último que ha explicado lo ha hecho desde la alfombra roja de un evento organizado por el medio digital El Español, que la ha premiado por su trayectoria. No suele hacer viajes a Madrid, pero ha hecho una excepción que parece que no ha terminado de agradar a su oncólogo. En unas declaraciones ante el micrófono de la agencia Europa Press, ha reconocido que ha reducido su vida social «a cero» y que «casi» no sale de Barcelona para intentar descansar lo máximo posible.
Han pasado casi cinco años desde que los médicos le dieron la mala noticia, que tenía cáncer. Será en septiembre cuando celebre un aniversario que, este año, es especial: «Habrán pasado cinco años, el tiempo de frontera en algunos cánceres que necesitas para darlo por curado«. Tiene ganas de que llegue este momento, claro, ya que le servirá para respirar un poco más tranquila pensando que, si no se ha reproducido en este tiempo, es menos probable que lo acabe haciendo.

Julia Otero, con ganas de recibir el alta del oncólogo
Por el momento, Julia Otero continúa sometiéndose a revisiones oncológicas cada poco tiempo para evitar sustos: «Los tres meses que hay entre revisión y revisión pasan muy rápidamente… Siempre generan mucha inquietud y ansiedad«, ha reconocido. Ahora recibirá el alta y estas visitas al doctor se espaciarán mucho más en el tiempo. El miedo a que el cáncer haya vuelto es constante, un temor que no solo tiene ella sino que es compartido con el resto de la familia.
En esta reaparición ante los medios, ha querido dar las gracias a su marido y a su hija por no haberse separado de su lado en ningún momento. Candela, de hecho, sufrió mucho cuando diagnosticaron a la periodista: «A mi hija solo le quedaba un mes para examinarse del examen del MIR, que es muy exigente, y ahora es cirujana cardiovascular«. Por lo tanto, a pesar del susto familiar logró obtener la nota que necesitaba para su especialización.

Su hija Candela tuvo claro que quería dedicarse a la Medicina como el padre y no ha explotado la vena periodística de Julia Otero. Desde esta intervención en público, la madre ha querido hacer un alegato a favor de la mejora de condiciones que reclaman los médicos: «Es una profesión muy mal pagada, son 12 años de formación que deberían estar mejor retribuidos. La Seguridad Social se sostiene en base a los bajos salarios que se les pagan».

