El intercambio de cadáveres de militares muertos durante la guerra de Ucrania entre este país y Rusia, anunciado por la comisionada rusa de derechos humanos, Tatiana Moskalkova, ha sido seguido por el decreto del presidente de Rusia, Vladímir Putin, en el que declara un alto el fuego este fin de semana, con motivo de la celebración de la Pascua ortodoxa.
La propuesta ucraniana ha sido aceptada por el Kremlin, y la tregua comenzará a las 16 horas del sábado, 11 de abril, y se extenderá hasta «el final del día» del domingo, 12 de abril. «Partimos de la base de que la parte ucraniana seguirá el ejemplo de la Federación Rusa», han declarado fuentes provenientes del Kremlin. Con esta decisión se pone de manifiesto la voluntad de Kiev de adoptar «medidas recíprocas», en consonancia con la propuesta de alto el fuego durante las vacaciones de Semana Santa, tal como ha declarado Volodímir Zelenski en un mensaje difundido en sus redes.
«Rusia tiene la oportunidad de no volver a los ataques después de la Semana Santa», ha afirmado el dirigente ucraniano, defendiendo que la gente necesita unas vacaciones pacíficas y con «avances reales hacia la paz». Cabe destacar que, el año pasado, Putin declaró una tregua unilateral por la Pascua, pero durante esta se lanzaron acusaciones mutuas por violar el alto el fuego. No obstante, de la misma forma que este año, la tregua comenzó con el retorno de cuerpos de soldados caídos y tuvo una duración de 30 horas.
Ucrania confía en volver a las conversaciones de paz
Por otro lado, Zelenski cree que los Estados Unidos han ignorado pruebas del apoyo de Rusia a Irán en Oriente Medio, ya que «confía» en Putin. En este sentido, ha explicado que avisó a su homólogo estadounidense sobre las imágenes por satélite de infraestructuras energéticas y militares en Israel y los países del Golfo que Rusia proporcionó a Irán para facilitar los ataques.

No obstante, con la tregua de Washington con Teherán, el jefe del ejecutivo ucraniano confía en que las conversaciones de paz con Rusia y mediadas por los Estados Unidos puedan retomarse, ya sea en un punto de Europa, Oriente Medio o en cualquier lugar excepto Moscú o Kiev. Estas negociaciones tienen como punto de fricción elestatus de los territorios ocupados por Rusia: «No podemos simplemente hablar de entregar el Donbás». Asimismo, como una de las demandas principales, se encuentran las garantías de seguridad para Ucrania, que incluyan una presencia europea y estadounidense.
En cuanto a la convocatoria de elecciones, el presidente descarta convocarlas hasta que no se logre la seguridad de la población, incluida la «de los soldados que deben votar». A continuación, el mandatario ha deseado que Occidente continúe aportando armas y los Estados Unidos impongan de nuevo las sanciones al petróleo, actualmente suspendidas por la crisis provocada por la guerra en Irán.
