El ex primer ministro socialista de Francia Lionel Jospin ha muerto a los 88 años, informaron fuentes familiares a la agencia AFP. Jefe del ejecutivo francés de 1997 a 2002 en un ejecutivo de cohabitación, fue primer ministro con Jacques Chirac como presidente de la república y defendió políticas impulsoras del estado del bienestar.
Fue un gran defensor de la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales e impulsó reformas sociales. Además de jefe del gobierno, fue secretario general del Partido Socialista de 1981 a 1988 y de 1995 a 1997. Se presentó a las presidenciales de 1995 y de 2002, en una campaña en la que rivalizó, precisamente, con Chirac, presidente que se presentaba a la reelección y su gran rival durante años. En la primera vuelta, fue eliminado y Chirac y Jean-Marie Le Pen pasaron a la segunda. Al perder las elecciones de 2002, Jospin puso fin a su carrera política, una decisión criticada por su propio partido. Como recuerda el diario Ara, su director de campaña, Jean Glavany, admitió que «faltó una explicación». Años después, Jospin dijo que si el pueblo lo había apartado, él daba un paso al lado.

«Lionel Jospin es una figura clave en la política francesa«, destacó el presidente francés, Emmanuel Macron, en un mensaje de condolencias, donde recordó que el político fue secretario del Partido Socialista bajo el mandato de François Miterrand, ministro de Educación, primer ministro y miembro del Consejo Constitucional. El presidente ensalzó «su rigor, valentía e ideal de progreso».
Por otro lado, el actual secretario general del Partido Socialista de Francia, Olivier Faure, ha mostrado su tristeza por la muerte de Jospin, quien representaba a una izquierda «exigente, íntegra y republicana». En tiempos de inestabilidad política, declaró Faure, «su trayectoria recuerda que es posible gobernar sin comprometer el espíritu de la época».
Además, el dirigente resaltó su trayectoria que «nos recuerda que es posible gobernar sin comprometer el espíritu de la época». Para finalizar con sus condolencias, Faure indicó que Jospin nunca recurrió a las soluciones fáciles ni al cinismo, y que merece un homenaje nacional.
El líder de la Francia Insumisa Jean-Luc Mélenchon ha descrito a Jospin como un ejemplo de «excelencia y dedicación al trabajo». «Será recordado como el defensor de la semana laboral de 35 horas, el líder de la alianza roja-rosa-verde y firme opositor del aumento de la edad de jubilación», ha expresado. Ha recordado, además, que fue ministro de Formación Profesional durante la etapa en que Jospin fue primer ministro: «Su apoyo incondicional en este cargo sigue siendo motivo de profunda gratitud».
