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La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha asegurado hasta tres veces que el presidente en el exilio y líder de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, «tendrá problemas para caminar por Cataluña». Colau lo ha dicho durante la tertulia de este martes, 6 de octubre, en el programa Cafè d’Idees de La 2 Cat, donde ha añadido que el líder de Junts se encontrará con «una ciudadanía muy enfadada porque el partido de Junts ha tumbado dos decretos que han dejado millones de personas desamparadas, amenazadas de desahucio, con contratos de alquiler que acababan y no serán prorrogados». Las declaraciones de Colau han provocado que el abogado Quim Gonter haya presentado una queja al Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC) por estas declaraciones de Colau, ya que considera que son constitutivas de la incitación, o al menos la apología, de la violencia o la intimidación contra Carles Puigdemont.

La queja al CAC destaca que estas afirmaciones –destacadas por la misma emisora pública en sus redes sociales– pueden asignarse a una infracción por «incitación a la violencia, que pueda fomentar comportamientos antisociales, abusos, imprudencias, conductas agresivas y la destrucción de bienes culturales o naturales», tal como recoge la normativa del CAC. El motivo argumentado por Colau para pronunciar estas advertencias se remonta al sentido del voto de Junts per Catalunya en el marco de unas votaciones parlamentarias. Aun así, el denunciante subraya que el discurso pronunciado en la televisión pública sobrepasa los límites de la crítica política. El escrito alega que las palabras de la exalcaldesa no solo podrían constituir una incitación directa a la violencia física o verbal contra la figura de Puigdemont, sino que, cuando menos, «se configuran como una justificación y una apología hacia las conductas violentas o antisociales» que pueda sufrir el líder de Junts. En este sentido, el texto remarca que este tipo de discursos «no deben tener cabida en una televisión pública».

En cuanto al ámbito competencial, la queja defiende la legitimidad del CAC para intervenir aunque se trate de un canal estatal. Se argumenta que, según la Ley 2/2000, las emisiones específicas para Cataluña están sometidas a la actuación del Consejo y que, incluso en situaciones donde no haya una autoridad directa, el órgano regulador catalán tiene la potestad de instar a la autoridad audiovisual competente a adoptar las actuaciones o sanciones correspondientes. Gonter ha explicado a El Món que las declaraciones de Colau son «una llamada indirecta al escarnio y castigar por métodos no democráticos a Carles Puigdemont por una votación». «¿Qué pasaría si estas llamadas se hicieran contra ella u otros colectivos?», se pregunta, afirmando que es una conducta que no se puede tolerar.

Indignación en las filas de Junts per Catalunya

Por otro lado, las declaraciones de Colau han provocado indignación entre los dirigentes de Junts per Catalunya. El diputado en el Congreso Josep Maria Cruset ha recordado a la exalcaldesa que «los problemas los tenemos para caminar por la Barcelona que dejaste tú sin tener que sufrir por nuestra seguridad», mientras que Aleix Clarió, asesor de Puigdemont, ha alertado que el riesgo que pueda sufrir el presidente en el exilio será «por la cantidad de tarados que le querrán hacer daño gracias a personajes como tú, que normalizáis y animáis la violencia». Por otro lado, el senador Eduard Pujol ha calificado a la exalcaldesa de «campeona del mundo en desahucios» y de actuar con «descaro, mintiendo y amenazando». Finalmente, el concejal y cabeza de lista de Junts per Barcelona, Jordi Martí Galbis, ha remachado que Colau «se benefició de las cloacas del estado para calumniar al alcalde Trias y ahora amenaza al presidente Puigdemont», acusándola de encarnar una política «populista, demagoga y sin alma».

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