La presencia de vehículos en los márgenes del camino normalmente poco transitado que comunica con la depuradora de Sant Feliu de Llobregat indicaba que hoy era día de novedades en el parque agrario del Baix Llobregat. Tras una inversión de 45,9 millones de euros, este viernes se ha inaugurado oficialmente la nueva Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) Estrella, una infraestructura con capacidad para procesar hasta mil litros de agua por segundo y unos doce hectómetros al año. La intención de estas instalaciones es que puedan ser capaces de abastecer el 15% de la demanda de agua potable del área metropolitana barcelonesa. La planta ha sido construida por la compañía francesa Veolia y está operada por Aigües de Barcelona. Entre las principales novedades, incluye la incorporación de dos líneas pioneras de tratamiento de agua: el carbón activo y la ósmosis inversa.
Con esta inauguración, la Generalitat da por completada la actuación en clave agua más importante de la zona del Llobregat. El escenario elegido es una antigua zona de pozos que se reactivó a raíz de los graves episodios de sequía vividos entre el 2021 y el 2024. «La calidad del agua en general era buena, pero podían aparecer algunos contaminantes -mayoritariamente provenientes de pesticidas y del uso agrícola- para los cuales los organismos internacionales demandan ser más exigentes y tener ciertos parámetros más controlados», ha explicado durante una visita al recinto Roser Picazo, responsable de la obra. Por ello, se ha invertido en estas dos líneas pioneras del tratamiento del agua. La principal -capaz de procesar hasta 750 litros por segundo– es la del carbón activo, un método «muy efectivo«. Por otro lado, la técnica de la ósmosis inversa -consistente en unas membranas que solo permiten el paso de partículas muy pequeñas- se prevé que aglutine solo el 25% del total de agua potable que tratará la planta.
El objetivo de la potente inversión en esta infraestructura es poder garantizar el abastecimiento y calidad del agua en un contexto de emergencia hídrica como el que hemos vivido en los últimos años. Para complementar la nueva ETAP Estrella, la previsión es que próximamente se amplíe la capacidad de la planta de agua potable de Sant Joan Despí y que también se potencie la estación de regeneración de agua de Sant Feliu, que acaba de iniciar su actividad y se encuentra a pocos metros. Todas las iniciativas deberían permitir mejorar el servicio de abastecimiento de agua potable en el área metropolitana para avanzar en la autonomía hídrica, es decir, que la red sea capaz de funcionar en contextos adversos sin necesitar ayudas externas.
«Mucho más barato que no tener agua»
El acto de inauguración de la nueva planta ha contado con la presencia de diferentes personalidades, entre las cuales el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. El líder socialista ha destacado que esta infraestructura debe permitir dar un gran paso adelante para pasar de la actual autonomía hídrica del 30% al 70%. «Es decir, que si no llueve no tengamos que estar pendientes de qué hacemos», ha puntualizado. Illa ha reconocido que se trata de una inversión potente, pero ha insistido en que era necesaria para no quedarse atrás y adelantarse a futuras crisis medioambientales. «Es verdad que ha costado un precio, pero este es mucho más barato que no tener agua […] Aunque algunos lo nieguen, tenemos el cambio climático aquí y eso nos obliga a prepararnos y adaptarnos», ha dicho.
En la misma línea se ha pronunciado el presidente de Aigües de Barcelona, Miquel Roca, que ha reivindicado la importancia de impulsar proyectos de colaboración público-privada como estos que permitan dar respuesta a problemas y, en este caso concreto, asegurar una mejor calidad del agua. «Más de tres millones de ciudadanos se están ya beneficiando de este esfuerzo. Esto para nosotros tiene un gran significado», ha subrayado. Por su parte, la directora general de Veolia, Estelle Brachlianoff, ha apuntado que este tipo de colaboraciones son lamentablemente más «extrañas» de lo que podría parecer y ha destacado la «gran ambición» con la que se ha impulsado la nueva planta, con una apuesta pionera que confía que se pueda extrapolar a otros países. A su vez, el vicepresidente ejecutivo del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), Antonio Balmón, ha recordado que de pequeño venía precisamente a jugar con su padre, exempleado de Aigües de Barcelona, a los pozos que hoy integran el recinto y ha remarcado la importancia de impulsar políticas de consenso y constructivas como estas.

