Catalunya encara una semana clave en el conflicto entre el colectivo médico y la administración. Esta semana, el sindicato Metges de Catalunya ha convocado dos jornadas de huelga, una el lunes y otra el viernes. Durante toda la semana, sin embargo, también hay una convocatoria a nivel estatal, motivo por el cual los facultativos tienen derecho a sumarse a la parada. Los médicos reclaman mejoras en sus condiciones laborales, ya que consideran que las actuales abocan a la precarización a los profesionales de la salud. Uno de los puntos en los que ponen el foco, también, son las agresiones que sufre el personal de los centros sanitarios. De acuerdo con los datos del Observatorio para Situaciones de Violencia en el Ámbito Sanitario de Catalunya (OSVASC), el país registró más de 3.000 agresiones contra profesionales de la salud durante el año pasado.

Las agresiones no físicas constituyen la «gran mayoría» de episodios registrados (89,37%), casi todas durante las consultas presenciales, mientras las físicas supusieron el 10,92% restante. La gran mayoría se produjeron en la consulta (39,09%), seguido de los puntos de admisión o información (28,46%), la hospitalización (14,15%) y los servicios de urgencias (13,33%). En la mayoría de los casos, la agresión se produce en presencia de otras personas, lo cual, según el OSVASC, pone de manifiesto «su impacto en el entorno asistencial». Los datos también muestran que, mayoritariamente, el perfil del agresor es un paciente -en el 75% de los casos registrados es así-, pero también se producen bastantes agresiones por parte de los familiares.

Imagen de los médicos protestando ante la delegación del gobierno español en Barcelona para reclamar un estatuto médico propio / Kike Rincón (Europa Press)

Médicos y enfermeras, las víctimas más habituales

Los datos muestran que médicos y enfermeras son el personal sanitario que más sufre agresiones, tanto por parte de pacientes como de familiares. Durante el año pasado, los dos grupos profesionales concentraron más de la mitad de los casos registrados. Las agresiones afectan mayoritariamente a las mujeres, que representan el 78,18% de los casos registrados frente al 21,82% de los hombres, un porcentaje que se acerca a la proporción de género entre los trabajadores del sistema público -que oscila el 75/25 de reparto. Por grupos de edad, el más afectado es el de 25 a 35 años (33,60%), seguido de los tramos de 36 a 45 años y de 46 a 55 años, ambos con un 23,99%. En declaraciones a Europa Press, el director general de profesionales de la Salud de la consejería, Jordi Vilana, ha situado estas cifras en un contexto de descontento social e insatisfacción con el sistema sanitario, lo que se suma a la creciente complejidad de la atención sanitaria y a una sensación de impunidad por parte de los agresores. De hecho, según apunta, «uno de cada cuatro» agresores es «reincidente». La situación, por lo tanto, es preocupante.

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