El Govern ha dado explicaciones por escrito sobre los errores ortográficos y de tipografía que aparecieron en los vales escolares para el curso 2025-2026, que la Generalitat envió en junio de 2025. El ejecutivo responsabiliza a Gureak Datapost, la empresa adjudicataria del servicio, de los errores graves que había en los vales: la palabra ‘bescanvia’ls’ sin apóstrofo, ‘trobaràs’ aparece sin acento, ‘comergos’ en lugar de ‘comerços’ y ‘acherits’ en lugar de adheridos. Y deja claro que se produjeron después de revisar las muestras físicas y dar el visto bueno porque «no contenían ningún error y cumplían todos los estándares de calidad».
Así, la consejera de Educación, Esther Niubó, en una respuesta a Junts publicada en el Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña (BOPC), defiende que el contenido de la carta con los vales escolares pasó la correspondiente «revisión de estilo y lingüística» y se dio el visto bueno a las muestras físicas que se realizaron, previas a la impresión masiva, porque no tenían «ningún error». Una vez verificado, el Govern, de acuerdo con lo que admitió la empresa, atribuye los errores a una «manipulación posterior durante el proceso de producción» y apunta que «se generó un error de reconocimiento de caracteres de texto». «Este hecho provocó una impresión incorrecta de cuatro caracteres ubicados en los vales», destaca la consejera.
La titular de Educación dice en su respuesta que el departamento valoró la opción de volver a imprimir los vales y enviarlos, pero, finalmente, lo descartó «por el impacto que habría generado sobre los beneficiarios de la ayuda». En este sentido, apunta que los vales ya impresos eran «plenamente válidos» y no era factible su retirada y porque hacer una nueva remesa de vales «podía generar confusión en las familias y en los establecimientos adheridos» a la campaña o, incluso, «favorecer la picaresca». Otra de las razones esgrimidas por la consejera en la respuesta es que un nuevo envío de vales habría generado «un sobrecosto importante en el conjunto de la campaña y un retraso para muchas familias».

Un contrato de más de 50.000 euros
La Generalitat adjudicó el contrato para llevar a cabo esta campaña a Gureak Datapost por un valor de 51.118,50 euros, y se editaron 1.517.214 vales escolares que se repartieron por 661.903 hogares de toda Cataluña. La empresa pidió disculpas en el momento de estallar la polémica por los errores ortográficos, y afirmó que tomaría medidas para identificar y analizar el alcance del error. También se comprometió a revisar sus protocolos de calidad para evitar que se repitan situaciones similares en el futuro y el acuerdo entre ambas partes de las posibles acciones de contención. Los errores de los vales generaron indignación expresada a través de las redes sociales, pero la consejera afirma que el ejecutivo está «comprometido con la lengua» y dice que muestra de ello es la creación del Departamento de Política Lingüística, la firma del Pacto nacional por la Lengua o la defensa del modelo lingüístico en las escuelas, entre otros.

