Continúa el juicio de la operación Kitchen y sigue siendo un manantial de información. Sobre todo, por la confianza con la que algunos de los implicados declaran. Esta mañana, la jornada ha tenido dos protagonistas. Por un lado, el exdirector adjunto operativo del Cuerpo Nacional de Policía Eugenio Pino, único condenado por la operación Catalunya a raíz del caso del pendrive de los Pujol. Y por otro, el comisario de inteligencia ahora jubilado José Manuel Villarejo.

La declaración de Pino, sin embargo, ha ofrecido un dato muy interesante, y es que, según él, la Fiscalía Anticorrupción tenía conocimiento de la existencia de la operación Catalunya. Aun así, la fiscalía nunca quiso abrir diligencias sobre el operativo clandestino contra el Procés, a pesar de la cantidad de querellas presentadas por víctimas de la guerra sucia o de espionaje prospectivo. El ex DAO ha asegurado incluso que su primer abogado en la causa de la operación Kitchen, el exjuez Baltasar Garzón, le propuso «explicarlo todo» para llegar a un acuerdo con la fiscalía y exonerarlo de cualquier responsabilidad.

Eugenio Pino, en un moment de la seva declaració durant la Kitchen
Eugenio Pino, en un momento de su declaración durante la Kitchen

Lo sabían

Pino solo ha contestado las preguntas de su abogado. Precisamente, durante el interrogatorio, el letrado le ha preguntado por las siete declaraciones ante la fiscalía anticorrupción del comisario en jefe de la Unidad de Apoyo Operativo del CNP, Enrique García Castaño –desimputado por enfermedad–, que estaba colaborando con la instrucción. «Sí, ahora sí, sé que obviamente colaboraba, sí, y en una ocasión García Castaño vino a verme —ahora está jubilado— y me dijo que, tal como dice específicamente la fiscalía, no fuera tan duro con ellos, que si ahora colaboraba en la operación Catalunya, proporcionando información sobre la operación Catalunya, lo tratarían bien», ha aclarado.

A continuación, ha detallado que su primer abogado, Baltasar Garzón, «me dijo que, si lo cuentas todo, la fiscalía te tiene preparada una prevaricación -un delito menor-«. Le dije que «no tengo nada que decir, no tengo conocimiento jurídico, absolutamente nada, así que Garzón me dijo: Bueno, sé que eres inocente; si lo dices, eres inocente’, y así lo dejamos», ha concluido. Es la primera vez que un mando policial de la brigada política reconoce que la fiscalía sabía que había una operación contra el Procés y los líderes soberanistas. De hecho, Eugenio Pino también ha reconocido que le pidió al inspector de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), Manuel Morocho, que investigó la Gürtel, que si sabía algo «de los Pujol» se lo contara igual que si sabía algo de la investigación del SEPBLAC sobre Villarejo. Dos cuestiones que consideraba delicadas.

Audio de la declaración de Pino donde admite que la fiscalía le ofrecía un pacto si explicaba la operación Catalunya

Fondos reservados

En cuanto al fondo de la operación Kitchen, que ha bautizado como un sobrenombre inventado por el periodista Fernando Lázaro, ha admitido la operación de inteligencia para encontrar el dinero que presumiblemente tenía el extesorero del PP, Luis Bárcenas. Ahora bien, nunca una «actuación irregular» orquestada y dirigida por Villarejo, que captó la fuente de Sergio Ríos, y García Castaño, para intentar robar los papeles con información delicada sobre la financiación irregular del PP. Pino ha evitado implicar en el caso a los jefes políticos del ministerio del Interior.

A respuestas del ex DAO, «la operación de inteligencia» se organizó para «rastrear el dinero que el extesorero del PP podría haber escondido en cuentas bancarias suizas en 2013». De hecho, ha justificado el pago de fondos reservados al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, de dos mil euros al mes, para que informara de los movimientos hacia Suiza del dinero que supuestamente tenía Bárcenas porque sabían que «tenía un coche, un Range Rover, preparado para llevar el dinero».

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