El presidente de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, ha desautorizado dos veces, en poco más de doce horas, al portavoz de la formación en Madrid, Gabriel Rufián, que intenta impulsar una candidatura de frente de izquierdas español y que el próximo 9 de abril celebrará un acto en la UPF de Barcelona, conjuntamente con la eurodiputada de Podemos Irene Montero y moderado por el exdiputado y exportavoz de Podemos y de los Comunes Xavier Domènech. Junqueras ha rechazado en varias ocasiones el planteamiento de Rufián, pero ahora, a las puertas del Viernes Santo, se ha quedado al borde de hacer como San Pedro y renegar tres veces de su representante en Madrid. El líder de ERC ha asegurado que no permitirá que nadie les «imponga» cómo debe presentarse su partido a las elecciones: «Con todo el respeto hacia todos. Solo faltaría», ha dicho en una entrevista este martes por la mañana, horas después de que ayer por la noche, en la presentación del libro El franquisme en temps de Trump, del diputado de ERC en Madrid Francesc-Marc Álvaro, manifestara que él no fue a la cárcel para que Ada Colau sea diputada en una lista de ERC.

Junqueras ha advertido este martes que ERC ya representa en Cataluña lo que defiende el frente de izquierdas que quieren organizar Rufián, Podemos y dirigentes de Sumar. En declaraciones al programa de Ana Rosa Quintana de Telecinco, ha manifestado que «seguramente» ni siquiera acudirá al acto de Rufián porque tiene «muchos compromisos en la agenda. «Compromisos importantes con la realidad social de Cataluña y con nuestra realidad municipal», ha agregado. Esto no quita, sin embargo, que sienta «simpatía por todos los participantes, incluyendo a Xavi Domènech», con quien fue compañero en la universidad. El líder de Esquerra Republicana ha mostrado respeto sobre la forma en que la izquierda se quiere presentar a las elecciones españolas, pero se ha desmarcado totalmente del proyecto y ha advertido que no dejará que nadie le imponga cómo debe presentarse su partido: «En Cataluña se presenta Esquerra Republicana».

Junqueras se ha mostrado «encantado» de que el partido que preside continúe siendo Esquerra Republicana, «como siempre lo ha sido durante 95 años de historia». A pesar de esto, ha declinado hablar directamente del planteamiento de Rufián y si lo ve con buenos ojos o no, y se ha limitado a decir: «Veo con muy buenos ojos todo aquello que represente que Esquerra Republicana sea Esquerra Republicana». Dicho esto, ha precisado que «si los partidos políticos españoles de izquierda, derecha, centro o cualquiera deciden presentarse por separado, juntos, mezclados, divididos, unidos o como quieran, que hagan lo que les parezca oportuno», ya que «ERC no dirá a nadie lo que tiene que hacer en su casa».

Joan Tardà, con Gabriel Rufián, y Oriol Junqueras detrás, en un acto electoral el año 2022 / Lorena Sopêna / Europa Press

«Fui a la cárcel por Cataluña, no porque Ada Colau sea diputada de ERC»

Estas declaraciones llegan después de que ayer por la noche, en la presentación del libro de Francesc-Marc Álvaro, Junqueras ya dejara las cosas claras. «Fui a la cárcel por Cataluña, no porque Ada Colau sea diputada de ERC», dijo. Asimismo, el líder de la formación de Francesc Macià y Lluís Companys cerró la puerta a nuevas coaliciones, pero defendió la necesidad de una “voluntad explícita de entendimiento” entre formaciones de tradición democrática.

Sobre estas palabras, Junqueras ha insistido hoy que es «una evidencia» que él no fue a la cárcel para que la exalcaldesa de Barcelona sea diputada en una lista de su formación, dando por hecho que Colau participaría en esta coalición. «Creo que nadie puede ponerlo en duda», ha remarcado, dejando claro que él defiende Cataluña y que no quiere dar su opinión sobre otros proyectos, aunque lo impulse el líder de su formación en Madrid. «Más claro, el agua», ha concluido el presidente de ERC.

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