El gobierno húngaro afín al Kremlin, liderado por Viktor Orbán durante dieciséis años, cayó en las elecciones de la semana pasada, pero hoy, otro país del este de Europa, ha dado un giro hacia la órbita de los intereses rusos. La coalición de izquierdas prorrusa Bulgaria Progresista, liderada por el expresidente del país Rumen Radev, ha logrado una victoria contundente en las elecciones legislativas de este domingo, que suponen la octava cita electoral en los últimos cinco años. La formación, considerada cercana al Kremlin, ha obtenido la mayoría absoluta (131 escaños de un total de 240 del parlamento), sumando el 44% de los votos con un 78% de los votos escrutados, un margen de 30 puntos porcentuales sobre sus rivales, según ha recogido la agencia Europa Press.

El agrupamiento político de Radev ha superado todas las encuestas previas, que situaban sus resultados entre el 38 y el 40%. Muy lejos, con una diferencia del 30%, la coalición Cambio-Bulgaria Democrática ha obtenido cerca de 41 escaños (13,7% de los votos). En tercera posición, el partido conservador Ciudadanos por el Desarrollo Europeo de Bulgaria-Unión de Fuerzas Democráticas, del ex primer ministro Boyko Borissov, ha recibido el 13,2% del apoyo del electorado de Bulgaria. Como resultados destacados, también cabe mencionar el 4,4% de los votos (13 asientos) que ha conseguido el partido Movimiento por los Derechos y Libertades, dirigido por Delyan Peevski, un político sancionado por Estados Unidos y el Reino Unido por supuesta corrupción.

Radev celebra que Bulgaria no haya sucumbido ante «las mentiras ni la manipulación»

El líder de la fuerza ganadora, Rumen Radev, ha celebrado la victoria «sin apelación (…) de la esperanza sobre la desconfianza, de la libertad sobre el miedo», así como de «la moral». A continuación, ha subrayado que es el primer paso hacia el restablecimiento del «contrato social», además de agradecer en tono de denuncia a los organismos del ministerio de interior que han luchado contra el «vergonzoso» fenómeno de la compra de votos en Bulgaria. «El pueblo ha rechazado la complacencia y la arrogancia de los viejos partidos» y no ha sucumbido ante «las mentiras ni la manipulación», ha defendido el dirigente de Bulgaria Progresista.

La gent es veu en un col·legi electoral a Sofia, Bulgària, 19 d'abril de 2026. Els búlgars van acudir a les urnes el diumenge per votar a les eleccions parlamentàries anticipades del país, la vuitena votació per a la legislatura en cinc anys.  Lin Hao / Xinhua News / Europa Press
La gente se ve en un colegio electoral en Sofía, Bulgaria, 19 de abril de 2026. Los búlgaros acudieron a las urnas el domingo para votar en las elecciones parlamentarias anticipadas del país, la octava votación para la legislatura en cinco años. Lin Hao / Xinhua News / Europa Press

Durante su camino como presidente, entre los años 2017 y 2026, mantuvo diferencias con Borissov, a quien recriminó tener una posición «tolerante» con la corrupción. El país con capital en Sofía es el más pobre de la Unión Europea, con un PIB per cápita de 34.222 dólares, según los datos del Banco Mundial.

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