La derrota electoral del político ultra Viktor Orbán, que durante casi dos décadas ha presidido Hungría, ha permitido a la Unión Europea aprobar el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia. Todos los estados miembros han aprobado la medida, después de confirmar que el gobierno húngaro, que ha cambiado de manos, ha levantado el veto que mantenía Orbán, cercano a los postulados del Kremlin. La Comisión Europea libera así las sanciones, que llegan dos meses más tarde de lo previsto por Bruselas.

Los estados también han desbloqueado el voto de Eslovaquia, hasta ahora también contrario a las medidas. Fuentes del gobierno comunitario han concretado a la agencia Europa Press que las sanciones económicas se aplicarán de forma inmediata, mientras la lista negra de personas y entidades afines al régimen de Putin –la segunda gran medida aprobada– entrará en vigor después de que los nombres en cuestión se publiquen en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE). 

Los veintisiete también han aprobado un cambio del presupuesto comunitario –por la unanimidad que exige la normativa en estos casos– para enviar un nuevo paquete de ayudas a Ucrania valorado en 90.000 millones de euros. Para hacerse efectivo, Bruselas aún tiene que formalizar el trámite en el Consejo de Europa, lo que se espera que pueda producirse este jueves por la tarde. 

El ex primer ministro húngaro, Viktor Orbán / ACN

Zelenski ha celebrado la noticia, remarcando que Ucrania siempre ha cumplido con los “compromisos” adquiridos con la Unión Europea. «El desbloqueo es la señal correcta en las circunstancias actuales. Rusia debe poner fin a su guerra. Y los motivos solo podrán surgir cuando tanto el apoyo a Ucrania como la presión sobre Rusia sean suficientes», ha reaccionado el mandatario ucraniano en un mensaje en las redes sociales.

¿Por qué Hungría bloqueaba las ayudas?

La administración de Orbán había bloqueado la ayuda a Ucrania alegando que el país del este primero debía reparar el oleoducto de Druzhba, dañado en uno de los ataques de la guerra. Este oleoducto es clave para el transporte del petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia, y ambos estados habían bloqueado cualquier tipo de ayuda entre reproches y acusaciones cruzadas con Kíiv. La situación también había generado tensión en Bruselas, con el gobierno comunitario asegurando que “ningún estado miembro tiene el derecho” de bloquear decisiones del Consejo de la UE.

En todo caso, desde Europa se había recomendado por carta al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, que reparara la infraestructura, en contra de la voluntad de Kíiv, que teme que este gesto beneficiará las arcas del Kremlin. Sea como sea, en un comunicado en las redes sociales, Zelenski ha confirmado que Kíiv “ha completado las obras de reparación del tramo dañado en un ataque ruso”.

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