Debía ser el organismo que internacionalizara la causa catalana en todo el mundo después del Primero de Octubre de 2017 y la consecuente represión. Era el Consell per la República rebautizado en una de sus crisis recurrentes como Consell de la República. Desde que el abogado Jordi Domingo fue elegido presidente del organismo, en febrero de 2025 y después de eliminar la figura del exconsejero Toni Comín, que quería seguir controlando a pesar de los escándalos de su gestión, hay un intento persistente por reflotarlo.
El mes de julio se puso a votación el nuevo Código General del Consell de la República. Un nuevo sistema interno y reglamentario para hacer más eficaces sus funciones y tareas. De hecho, fue una reforma integral del Código General de la institución”. Una iniciativa que “se enmarca en el proceso de renovación y mejora organizativa” y que ahora ya se ha formalizado y publicado en el boletín oficial de la institución. Entre estas reformas destaca una «novedad» que es un «registro de capacidades» dentro del censo de la entidad para poder «captar talento». Una especie de «got talent» abierto -una fórmula que alimenta las parrillas de la televisión- que debe servir para formar una base de una de las pocas cosas que dispone el independentismo: la acción popular.

«Un listado voluntario»
Según detallan fuentes del Consell, la idea ya se planteó en la reforma del año 2023 que dirigió Toni Castellà, ahora uno de los hombres fuertes del gabinete de Carles Puigdemont. En aquel momento, se planteaba incluso una doble cámara dentro de la asamblea que fuera más técnica y que fuera capaz de pedir criterio y consejo a miembros de la sociedad catalana con conocimientos concretos de una materia o con una pericia o experiencia concreta. De hecho, era un sistema para articular de manera pragmática la normativa que debería ir creando el Consell.
«Es una manera de encontrar experticia y aprovecharla», indican fuentes conocedoras de esta convocatoria de «talentos». De hecho, la última reforma de julio ha supuesto la creación de normas para «gestionar el Registro Ciudadano y el Registro de Entidades para organizar formalmente el censo de personas y organizaciones aliadas al Consell». Así, en este registro se incorporará un «Registro de Capacidades dentro de este censo ciudadano». «El acceso a este listado de talentos y habilidades será completamente voluntario y revocable en cualquier momento por parte de la persona interesada», asegura un comunicado del mismo organismo.
De esta manera, el Consell dispondrá de una base de datos segmentada por conocimiento, con personas voluntarias que pongan al servicio del Consell y de la internacionalización de la causa independentista su experticia, experiencia, conocimiento o medios. Un registro que, insisten desde la institución, «estará sometido a unas medidas de protección de datos altamente reforzadas para blindar completamente la privacidad y los derechos de todos los usuarios».

