Carmen Cervera tuvo que ser ingresada en el hospital el pasado mes de mayo debido a una neumonía que se complicó. Que los paparazzi vieran a sus hijos en las puertas de una clínica privada de Barcelona hizo sonar todas las alarmas y, efectivamente, confirmaron que se habían trasladado de urgencia a la capital catalana para estar al lado de la baronesa en un momento complicado. Según dijeron, nunca llegaron a temer por su vida… pero la preocupación fue muy grande. Esta enfermedad respiratoria nunca es fácil y, mucho menos, en alguien de más de 80 años como es su caso. ¿La prueba? Que un par de meses después, todavía no puede hacer vida normal.
El hermetismo en el que se ha sumergido toda la familia no ayuda a disminuir la angustia. Los fotógrafos no han captado ninguna foto de Tita desde entonces y tampoco se sabe con certeza cómo se encuentra. Pero si hacemos caso a la información que han hecho pública desde Fiesta, el programa de los fines de semana de Telecinco, parece que le está costando recuperarse.
Carmen Cervera, ausente en una reunión importante dos meses después de la neumonía
La periodista María Eugenia Yagüe ha podido hablar con su entorno, que le confirman que Carmen Cervera no ha podido acudir a la reunión del Patronato de su fundación. Lo más llamativo no es que no fuera, sino que ni siquiera hiciera el trámite de delegar su voto: «Me dicen que incluso la hija del barón está muy sorprendida por la ausencia de Tita y de Borja en la reunión«.
Resulta que esta era una reunión importante y no ha gustado que se la saltaran. ¿Se encuentra peor de lo que dicen? Lo último que se había intentado, desde dentro de la familia, era intentar restar importancia a su enfermedad. También el director de su museo quiso restarle gravedad, cuando dijo que Carmen solo necesitaba «tiempo y descanso» para volver a sentirse ella misma. El tiempo está pasando y no sabemos nada más de ella… La revista ¡Hola! aseguró que habían hablado con ella y que les había negado que estuviera peor, que decía que había podido volver a casa y que no tenía médicos vigilándola.

Que continúe recluida en la mansión y que nadie diga nada concreto está haciendo crecer la preocupación, lejos de calmar los ánimos. El tiempo dirá si realmente se acaba sabiendo cómo se encuentra la baronesa y si publican alguna fotografía de ella que tranquilice y acalle los rumores que se suceden sin freno.

