Cataluña y el sector agrario y ganadero se encuentran en una situación excepcionalmente delicada desde hace meses. En el mes de noviembre de 2025 se detectó el primer caso de peste porcina africana en un jabalí en Bellaterra. Una crisis desatada que continúa sumando nuevos casos y el Gobierno ha anunciado que se han detectado 21 nuevos jabalíes que han dado positivo en la infección por peste porcina africana (PPA).
El consejero de Agricultura, Òscar Ordeig, ha explicado a través de las redes sociales que junto con la detección de estos 21 nuevos casos el Gobierno también ha analizado hasta 1.708 animales más, unos jabalíes que han dado negativo. Ordeig ha querido destacar que desde el ejecutivo catalán se están desplegando las medidas y los efectivos que se necesitan para afrontar esta crisis que amenaza a un sector con mucho peso dentro de la economía catalana y ha pedido «mucha precaución».
La crisis desatada por el brote de peste porcina hace que en Cataluña haya 18 municipios incluidos dentro de la zona de alto riesgo, una inclusión que implica que se prohíbe el acceso de los ciudadanos al medio natural y realizar actividades de manera individual o en grupo. El Gobierno, sin embargo, sí permite que se pueda acceder a las viviendas, desarrollar actividades económicas en espacios cerrados o ir a restaurantes o instalaciones deportivas.

El informe de Madrid descarta que la peste porcina se originara en el IRTA
El pasado 9 de febrero se publicaron los resultados del informe del gobierno español sobre el origen del brote de peste porcina en Cataluña. El informe descartó que la infección se produjera y se originara en el centro de investigación Irta-CReSA -este supuesto origen en el laboratorio fue una de las tesis y teorías que más fuerza cobró los primeros días tras la irrupción- y tampoco fue capaz de poder aclarar cuál fue el origen del brote de la infección. En el informe destacan que no se pudo encontrar «coincidencia genética” entre el aislado español y los virus usados en actividades experimentales en este laboratorio, ni en cuanto a marcadores parciales ni a escala de genoma completo, un hecho por el cual descartaron el origen en el IRTA.
